Graciosa polémica se ha instalado ya no sólo en la blogosfera y la internet, sino que también en el mundillo del vino, tanto que el mismísimo Thomas Matthews, Editor Ejecutivo de la todopoderosa Wine Spectator, tuvo que sacar la cara en el foro que tiene la revista en el cyberespacio, calificando el hecho como un montaje deliberado, sin un mínimo de reconocimiento por la falta de criterio y fundamentos en la selección gastronómica que anualmente la revista estadounidense realiza con amplia cobertura.
La idea que dejó en evidencia a Wine Spectator fue de Robin Goldstein, crítico de vinos y editor del blog The Wine Connoisseur. Goldstein inventó el nombre de un restaurante ficticio, Osteria L´Intrepido de Milán y elaboró un lista con más de 250 etiquetas y se preocupó de que el listado de vinos, principalmente la gama de tintos italianos fuesen escogidos de aquellos que obtuvieron mala puntuación durante las últimas dos décadas en la misma revista.
Goldstein creó además una página web para toda esta ficción de manera de hacer más real la farsa que estaba cometiendo y así montar los menús y la cava de vinos (de mentira, claro) que terminó por convencer al comité editorial quienes le entregaron el “Award Of Excellence”, premios que año a año entrega la revista a las mejores ofertas enogastronómicas de todos aquellos que previamente se incribieron llenando una ficha virtual, además de pagar la suma de US$250.
Lo que Goldstein quería probar era la valoración y el poco escrutinio que muchas veces hay detrás de estos galardones, puntuaciones y competencias. Lo peor de todo es que se califica con un grado de excelencia a una bodega de vinos de un restaurante que no tiene existencia y más encima a vinos que alguna vez pasaron por el panel de catas de Wine Spectator sin pena ni gloria y que ahora sin mediar argumentos y una falta de probidad abismante se convierten en etiquetas del buen beber.
La gente de Wine Spectator a través de su Editor Ejecutivo se limitó a subir un comunicado a través del foro que tienen en la página web. En el, critican la actitud de Goldstein como un acto malicioso de una persona sin escrúpulos que ataca a una publicación que se ha ganado su propia reputación en 32 años de vida. Matthews explica que nunca han pretendido visitar cada uno de los restaurantes que postulan al premio y que asumen que si ellos reciben una lista de vinos y la participación de un restaurante, este existe de hecho y no habría porque dudarlo. Vaya que se equivocaron estos señores y parece que les dolió la caída.


Viña Mar Pinot Noir reserva 2005, Casablanca









10 comentarios en “Puñetazo en el bajo vientre para Wine Spectator”
yo más que el término ‘boxístico’ “golpe bajo”, ocuparía la palabra del ajedrez “jaque”…
chino - Agosto 27, 2008
Yo creo que a Wine Spectator se le movió harto el piso. Quizás van acercarse más a las cosas que hacen, quiero decir que las van a seguir más de cerca, porque por lo visto antes funcionaban con el piloto automático. El que mucho abarca poco aprieta.
Coralo - Agosto 27, 2008
Yo creo que para un medio escrito taaan influyente como la W.S. no hay peor consecuencia que la pérdida de credibilidad, por dar un “premio de excelencia” Pagado.
Y.. la réplica es tan vergonzosa como el premio en si.
salud,
r
Ricardo Ch. - Agosto 28, 2008
Yo le conté la historia breve a mi señora y su primera reacción fue decir: yo no vuelvo a comprar más esa revista. Y está claro. Ese debe ser el síntoma. Dejar de creer en las cosas que haces y como las haces supone una pérdida de confianza grande.
Cuando te dan duro, tu lo que tratas de hacer es de demostrar que el golpe fue lo menos doloroso. La demostración de debilidad puede derrumbar tu imperio.
Coralo - Agosto 28, 2008
Tu señora compra la WS?
Felipe Méndez - Agosto 28, 2008
Ja ja. No. Ella se puso en el caso de que si fuera una suscriptora o compradora habitual en kioskos. Fue sólo una ficción, para dar el ejemplo.
Coralo - Agosto 28, 2008
y lo mas comico es que al final recaudaron como 1 millon de dolares para el bolsillo de la pobre revista….. nos vemos en la noche en “vinos de lujo”
coco
cocoperalta - Agosto 29, 2008
por mucho tiempo compre la revista , ahora aquien hay que creerle , pero en fin no hay mejor forma de saber de vinos que probarlos y estudiar un poco , !salud.!
alberto - Febrero 12, 2009
Alberto:
Durante un tiempo yo hice lo mismo que hacías tu: comprar Wine Spectator. Algunas veces compré vinos que ellos recomendaban y los guardé con la esperanza de encontrarme con vinos evolucionados, que habían ganado equilibrio en su tiempo en botella, pero poco a poco me fui dando cuenta que mis gustos no eran los que me recomendaba Wine Spectator, que en general se acercan mucho a los vinos musculosos, con mucha madera y en muchos casos con sobrextracción. Pero, como dices tu, hay que probar muchas botellas para ir apuntalando el gusto. Lo más caro y más exótico no necesariamente tiene que ser lo mejor. Yo he probado vinos del Loire por 10 u 11 euros que son una maravilla, gente que hace vinos con mucha pasión y no pensando sólo en hacer negocios. Si quieres y viajas a París puedo recomendarte algunas tiendas donde puedes comprar buenos vinos, honestos y con carácter que te darán ganas de tomarte la botella entera.
Saludos
Juan Ernesto
jjaeger - Febrero 14, 2009
[...] http://vinosycopas.com/2008/08/26/punetazo-en-el-bajo-vientre-para-wine-spectator/ [...]
Sobre vino y catadores. « La Terminal, ida y vuelta a la realidad - Mayo 29, 2009