Domaine Navarre, Cépage Oublié du Languedoc, Ribeyrenc, 2006 Vin de Table. La Ribeyrenc es una cepa olvidada y casi desaparecida del sur de Francia, en la zona del Languedoc. Lo probamos hace un par semanas en las clásicas catas de los lunes. Lo compró nuestro amigo Carlos Wong en La Cave des Papilles una sensacional tienda de vinos en París, dedicada más que nada a pequeños productores, muchos de ellos de vinos naturales, orgánicos y biodinámicos.
Los productores locales de Navarre valoran su potencial y quieren sumar más hectáreas de la delicada Ribeyrenc. Sólo unas pocas plantas sobrevivieron a las fuertes heladas de 1956 y ya a fines del siglo XIX la devastadora phylloxera estuvo a punto de hacerla desaparecer de tierras francesas.
La nariz huele como a un canasto lleno de frambuesas y frutillas y de fondo un toque terroso, tierra negra húmeda. La boca impacta por su simplicidad, cargada de esa misma fruta roja, muy fresca, de cuerpo medio, y que no pretende ser más que eso. Es un vino directo, franco, honesto, facilísimo de beber.
Yo quisiera más de estos vinos en Chile. He visto que muchas viñas se concentran en hacer su vino ícono, mezclando sus mejores uvas, prensando lo máximo posible, buscando concentración y usando barricas nuevas para luego tratar de vender a US$80, US$100 y hasta US$150, con la excusa de que quieren cambiar la imagen de país de vinos correctos y baratos.
¿Y qué pasa con los vinos más básicos? Es difícil encontrar algo que logre esos parámetros de simple y fresco. Casi todos tienen exceso de alcohol y han utilizado de sobremanera la barrica, si es que utilizaron barrica, porque a muchos sólo les alcanza para duelas y chips de madera, ese estilo impuesto por los intereses del mercado y porque no decirlo también de muchos importadores.
Es el momento de echar una mirada hacia atrás y reformular los varietales y dejar que expresen todo su potencial sin la ayuda del “maquillaje”. Tanto se quejan los señores de la industria del alza en los costos de producción, por qué no hacen vinos más simples, digo yo, sin la influencia de la madera, usando lo menos posible el azufre o derechamente sin sulfitar, compren botellas livianas (¿para qué esos vinos que tienen botellas que pesan más de un kilo? ¿aporta algo?). Es una buena oportunidad para hacer cosas nuevas, más originales y darle más dinamismo a nuestra escena vínica.


¿Hay algo para rescatar del pasado del vino chileno?









3 comentarios en “Ribeyrenc, la cepa perdida del Languedoc”
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Alcohol Posts » Ribeyrenc, la cepa perdida del Languedoc - Septiembre 23, 2008
↑↑↑↑
Qué fue eso???
Felipe Méndez - Octubre 2, 2008
Es que están haciendo pruebas y cambios, para llegar al diseño final y pasan cosas como esas. Se suponía que ya estaría arriba la imagen nueva con logo y todo, pero veo que se ha retrasado. Ya les avisaré de los nuevo.
Coralo - Octubre 3, 2008