Debo ser sincero, no me esperaba y jamás me imaginé que un vino chileno pudiese ocupar el primer lugar en un ranking como el mejor del año en una revista especializada estadounidense. Se trata de Clos Apalta 2005 que consiguió ser el vino más destacado del 2008 en Wine Spectator. Y debo ser más sincero aún: la noticia no me remeció nada. Bien por Casa Lapostolle, que con la fama ganada sus ingresos van crecer como la espuma y eso en medio de estos vaivenes financieros puede llegar a convertirse en un buen blindaje.
El estilo de Clos Apalta viene a ser la coronación del estilo de la opulencia, marcado por la madurez de la fruta y el uso generoso y extendido de la barrica nueva, fórmula llevada a la perfección por el flying winemaker Michel Rolland y que se viene imponiendo groseramente desde los tiempos en que el crítico estadounidense Robert Parker escogiera esta modalidad de vinos como referente para sus puntajes transformándose a la vez en ideales de consumo para muchos bebedores.
Lo peligroso de esto es que muchos tratarán de imitar lo que es y lo que ha hecho Clos Apalta. Muchos querrán ese trampolín a la fama y poder decir que tienen agotadas sus cosechas. Es así como aterrizamos en el mundo de lo parecido, donde todos explotan las mismas características y la bebienda cae a niveles de uniformidad decepcionantes. Es lo que pasa con muchos cabernet y carmenere chilenos, por dar dos ejemplos. ¿Quién logra distinguir un valle de otro si lo que abunda es el uso de la madera?
A simple vista la noticia de Clos Apalta suena muy seductora o como quieran llamarla. Nos brillan los ojitos cuando desde afuera nos hacen referencia, pero no hay que ser tan observantes y complacientes y aprender a desmenuzar la información. Quien cuestiona, finalmente logra tener una opinión más crítica.
Le deje un comentario a Magda Saleh, sommelier del hotel Ritz, a propósito de un post que subió Coco Peralta en el sitio dedondevino.cl pueden leerlo ahí, pero resumidamente ella se siente muy contenta con que un vino chileno sea número uno y que le da lata que seamos tan críticos con nuestros productos. No creo que esa sea la mejor manera de progresar: imitando fórmulas.
Hasta ahora el título no tiene nada que ver con lo que estaba escribiendo, pero bien valen unas palabritas del suceso de WS. Y si WS tiene como número uno un vino chileno, hay otro que silenciosamente se instaló en la parte alta del ranking de los restaurantes y cavas nacionales. Me refiero a Santa Ema Merlot Reserva, casi una institución dentro del vino chileno, al que mucha gente se refiere con nombre y apellido, porque cuando hablan de él no dicen que se tomaron un tinto o un merlot. ¡¡No señores!!. La gente demuestra toda su cultura vínica al referirse a este Santa Ema, como Santa Ema Merlot Reserva, el de la etiqueta naranja con azul. ¿Y por qué tanto éxito? Muchas de las respuestas fueron así: “porque es dulcesito”.
Me preocupó este fenómeno. No lo había leído en ninguna parte y me propuse buscar algunas respuestas. Quiero decir, antes que nada, que este merlot de Santa Ema no está definitivamente dentro de mis gustos vínicos. Tanto la nariz como la boca son extremadamente dulces, predominando las notas a barrica, chocolate, vainilla y un perfume de bronceador de coco impresionante.
Los datos me llaman aún más la atención. Es el vino reserva que más se vende a la Embajada de los EE.UU. y a los restaurantes, me detalla mi fuente. Por ejemplo, en febrero de este año como viña Santa Ema vendió 30 mil botellas (desde un punto de distribución) y de ellas 10 mil eran de merlot reserva. En abril fueron 66 mil y 28 mil botellas, respectivamente.
¿De dónde viene todo esto? ¿Por qué este gusto por el dulzor? Mi teoría toma como antecedente nuestras infancias. Es impresionante la cantidad de azúcar que nos dan desde niños y la forma en que la asimilamos. ¿O alguien no recuerda los cumpleaños con Coca Cola y Fanta? Los vinos tintos con madera dulce es un producto de nuestra crianza, pero también de que nuestra crianza y nuestros sabores infantiles son muy “yanquis”.
Santa Ema Merlot Reserva es un enoproducto de consumo masivo. Rodrigo Blázquez, enólogo de Santa Ema, lo dice sin reparos: “no me interesa satisfacer críticas. Mi objetivo es el consumidor final. Conseguimos una fórmula de vino que le gusta a mucha gente, que tiene una boca suave y es fácil de beber”.
Estilos como Santa Ema son la punta del iceberg de un gusto muy extendido, de muchos vinos que tenemos en Chile y en el mundo. Por eso me referí al logro de Clos Apalta pasando luego por el fenómeno de Santa Ema y su merlot, realidades distintas, pero referentes como modelos en un mundo que camina peligrosamente hacia la uniformidad en gustos.
Vaya un mensaje para quienes hacen vino, sacado de los comentarios de la visita de sommeliers del Reino Unido a viñas chilenas. Mientras María Luz Marín de Casa Marín les mostraba el último vino de la serie, un syrah del 2005, explicó que por temor a posibles heladas en la zona se cosechó antes lo que dio como resultado un vino de 12,5 de graduación alcohólica. Y las apreciaciones no se hicieron esperar: ¡qué agradable probar un vino chileno equilibrado y liviano! ¿Por qué no lo intentan con otras cepas? Caso cerrado, como diría la conductora latina de TV, la Doctora Polo.



¿Hay algo para rescatar del pasado del vino chileno?









12 comentarios en “Santa Ema merlot reserva también es No. 1”
Sta. Ema merlot…mmmmhhhh mi vino favorito, lleno de notas dulzonas, como de caluga. Me recuerda cuando era niño y me comía el Cerelac a cucharadas. Lo bueno es que es un vino con consistencia, todas las cosechas saben igual, como tiene que ser. Como es eso de que el clima influya en el vino. No señor! se necesita “trabajo” en la bodega, que el vino salga sin defectos.
Nada que ver con esos vinos franchutes o italianos, tan ácidos, tan delgados, todos verdes y para colmo, las añadas salen todas distintas. A mi no me pasan gato por liebre.
chino - Diciembre 1, 2008
Por eso los Cursos de catas, la fauna cultísima y diversa que atiende los stands en ferias y otras peculiaridades apuntan a mantener un consumidor de bajo perfil… que no piense mucho…noooo para qué??
Pero si se habla de Consumidor final, se pone al Vino sin querer bajo las mismas reglas de cualquier Alimento (cuenta pendiente), por lo tanto correspondería indicar en las etiquetas los “ingredientes” ..o estamos en condiciones de afirmar que TODOS los vinos son SOLAMENTE mosto, barricas y sulfitos?
Ricardo Ch. - Diciembre 2, 2008
Este es un tema largo de tratar….. ojala se vendiera como Santa Ema el Carignan de nuestra amada Larqui….
Coralo, cuando hay Prestige……
cocoperalta
cocoperalta - Diciembre 3, 2008
El Santa Ema Rserva merlot segun mi opinion un vino que se vende mucho pero que entrega poco muy plano solo tres aromas que sobresalen vainilla, chocolate y esa madera que es amable en boca, son estos argumentos los que definen a un buen merlot . No es comparar pero cuanto merlot hay en cada botella que descorchamos (cousiño macul antiguas rservas merlot hay que probarlo)
victor gonzalez - Diciembre 3, 2008
Víctor:
Santa Ema merlot reserva es efectivamente un vino que se vende bastante. En el post (tema) esbozo mi teoría al respecto de los por qué de ese éxito. La gente de la Viña consiguió esa fórmula bien dulzona y bien masiva y la explota con un gran éxito comercial. El problema es que muchos otros (con tal de hacer caja a fin de mes y vender) buscan copiar la fórmula del éxito y no tratar de diferenciarse para darle más diversidad a la oferta vínica de nuestro país.
En cuanto a que todavía las viñas no logran diferenciar sus cuarteles de merlot y carmenere, no manejo completamente esa información, pero se que muchos lo hicieron y son los menos los que etiquetando merlot, lleven otro vino en sus botellas.
Saludos
Juan Ernesto
jjaeger - Diciembre 3, 2008
Santa Ema merlot es parte del universo y me da lo mismo que exista, no lo bebo, pero para mi el tema crucial es cómo éste éxito influye en el resto de la industria que hace vino, por mucho que hable de gran Variedad de estilos de vinos en Chile……….. que es dificil incluso para aquellos que son fans del vino chileno standard de hoy demostrarlo.
Alguien a probado CARMEN NATIVA 2006? ´como está…
Salud
Ricardo Chávez - Diciembre 4, 2008
Ricardo:
Ese es el punto: cuántos copian fórmulas para llegar al éxito y cómo eso determina los vinos que se van imponiendo en el mercado. Al final el recorrido que hace el vino está más amarrado a los asuntos comerciales y de marketing que a los de su propio origen y tradición; al respeto por lo que puede dar la parra y al equilibrio que ella puede entregar. La satisfacción que me han dado muchos vinos naturales o aquellos no sometidos a los excesos de la manipulación enológica, va mucho más allá que una estrategia de marketing o una etiqueta insigne de la que andan buscando montar una falsa imagen.
Saludos
Juan Ernesto
jjaeger - Diciembre 4, 2008
Ricardo:
Se me olvidaba. Aún no he probado Carmen Nativa 2006. Probé el syrah de Amayna y por lo menos se sienten notas de la variedad. Hay buena acidez, pero hay que esperarlo quizás un par de años a ver que pasa. El único problema es el alcohol: 14,5. Al final te pega un “quemón” un tanto desagradable.
Saludos
Juan Ernesto
jjaeger - Diciembre 4, 2008
yo tengo Nativa 99, 2001 y 2003, si hay mas hagamos una vertical….. no seria malo……
cocoperalta - Diciembre 9, 2008
Si bien el óptimo sería que el desarrollo de un vino no este amarrado a temas comerciales, hoy en día es muy dificil, sin embargo el lograr vinos exitosos como el Santa Ema Merlot Reserva puede permitir a las viñas darse el lujo de desarrollar productos más innovadores, ya que insoslayablemente dentro de cada producto hay un tema económico que pesa. Ejemplos hay varios, ya sea en grandes viñas como aquellas más pequeñas, lo que si esta claro es que son aquellas con mayor espalda las que se pueden dar más de aquellos “lujos” (muchas pueden pero no por eso hoy en día lo hacen).
Punto aparte de lo anterior, alguien tiene referencias del Carmen Reserva Petite Syrah o del Marchigue Cabernet Franc-Petit Verdot?
Slds,
Sergio Mendoza - Diciembre 11, 2008
hola me llamo andres dominguez ,trabajo de sommelier en el hotel del bono park en la provincia de san juan argentina y tube la suerte de probar santa ema merlor hace unos años en tucuman y te puedo asegurar que es espectacular, me fascino su estructura, su color, su cuerpo, es unico an su aroma espero algun dia llegue a argentina y a san juan sobre todo bueno, me despido un fuerte abrazo y sigan haciendo buenos vinos .
andres dominguez - Diciembre 14, 2009
Andrés:
Claro que Santa Ema Merlot Reserva es único en aromas, pero es del tipo de aromas que no me gustan, nada, pasados de barrica, con notas a chocolate, coco y vainilla, que es solamente el efecto del chip de la madera que usan para maquillarlo de manera que le guste a la gente, que más se acerca a un trago dulce que a un vino. Ese es un estilo demasiado moderno e industrial que ha transformado un producto que viene de la tierra en un chicle pop.
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - Diciembre 14, 2009