El fin de semana que pasó leí un pequeño artículo en la sección Negocios de La Tercera sobre la historia del abogado suizo, Mauro von Siebenthal, dueño de la Viña que lleva su apellido en el Valle del Aconcagua donde además es vecino de otra bodega, Viña Errázuriz. Hasta aquí nada nuevo, salvo un detalle y es que Von Siebenthal tiene desde ahora el vino más caro de Chile: Tatay de Cristóbal (90% Carmenère/10% Petit Verdot, 21 meses en barricas nuevas francesas y 14,5 grados de alcohol) del que se cuentan mil 492 botellas y cada una tendrá un valor (me imagino que en tiendas) de $125 mil pesos.
¿Qué es lo que me motivan estas líneas? Los valores desmesurados a los que poco a poco va llegando una botella de vino chileno. “Es el único vino de Chile que se valoriza sobre los US$200 en el extranjero”, le comenta orgullosamente el abogado a la periodista que lo entrevistó. Con la cantidad de botellas que se pondrán a la venta (noviembre, al parecer, es el mes de su salida al mercado) no se hará millonario y tampoco creo que lo necesite, pero el margen que le quedará por cada uno de los Tatay debe ser también el más alto de Chile. Con el permiso del señor Von Siebenthal no hay motivo ni circunstancia para que un vino que esté a punto de salir a la venta pueda alcanzar un precio tan ridículamente caro.
Cuando comencé en esto del vino (probar, leer, estudiar, investigar) estaba dispuesto a pagar algunas altas sumas por botellas que conseguían buenos puntajes en revistas especializadas: Clos Apalta, Folly de Montes, Almaviva, etc. Eran escasas, un poco inalcanzables, se generaba un fervor por estos vinos y yo quería probarlos. Llegué a tener seis cosechas de Almaviva desde la del 97 y hasta la del 2002, pero con el tiempo los valores se fueron a las nubes y ya no estaba dispuesto a gastar las locuras que estaban pidiendo por una botella.
Como muchos bienes, el vino ha sido impulsado a entrar al rango del lujo. El lujo es una categoría donde los valores no encuentran límites y quien pueda acceder a estos productos lo hace más que nada por un sentido aspiracional: se acentúa el tener por sobre el ser. Hay un delirio de status en quienes van detrás de estos vinos hípercaros y las bodegas justifican sus precios por los puntos que consiguen en la prensa especializada. Tatay de Cristóbal de Von Siebenthal no es en este caso la excepción. El Wine Advocate de Robert Parker (me imagino que a través del responsable de esta parte de Sudámerica, Jay Miller) lo calificó con 97 puntos, números que además comparte con Carmín de Peumo, de Concha y Toro y Viñedo Chadwick, de Errázuriz. Negocio redondo.
En el artículo del diario La Tercera se precisa que la primera cosecha de este Tatay (no he podido averiguar cual es el origen de ese nombre) ya está toda vendida, lo que es todo un mérito si pensamos en la aguda crisis económica que afecta al planeta y que además ha golpeado duramente al mercado del vino de lujo. Me gustaría saber cómo lo está pasando el resto de quienes tienen vinos de “alta gama” y que enseñanzas han podido sacar de este devaluado mercado. Cada uno puede cobrar lo quiera. En pedir no hay engaño, dicen por ahí. Mi intención es darle una vuelta extra al asunto, que veo que nadie se queja, que nadie dice nada por ahí.
Ya en abril el Gerente General de Concha y Toro, Eduardo Guilisasti, hablaba de los cambios radicales en las redes comerciales de distribución de vinos y advertía además sobre la tentación de la industria de caer en promociones de vinos caros para deshacerse de los stocks. Yo lo que creo es que Guilisasti no quizo reconocer que el negocio mundial de los vinos, sobresaturado de marcas que buscan desesperadamente abultar sus precios, se encontró de frente con esta crisis que no le perdonó sus excesos de años. La hiperventilación y la sobrexposición pasaron por caja.
¿Qué viene ahora? ¿En qué parada está el vino chileno? Como siempre más preguntas que respuestas. Imagino que unos desaparecerán quizás víctimas del juego de moda que quisieron interpretar alguna vez, el del vino súper-híper-todo y otros saldrán a flote buscando nuevos horizontes.
No me equivoco mucho al decir que las estanterías de las tiendas de vinos se llenan cada vez más con botellas caras. No pasan más de tres o cuatro años para que una viña se embarque en un proyecto ícono. No es que sienta una oposición cerrada a este tipo de vinos, pero ¿están preparadas las parras de una viña nueva para convertirse en un vino de buena y compleja factura?
No tengo idea si alguien le interesa, pero apuesto a que pueda venir una revolución desde abajo, en las líneas de vinos más básicas. Apuesto por los vinos simples, directos, sin máscaras. Desde esa posición se puede convencer a más personas que incorporen al vino dentro de su dieta diaria (mucho más saludable que beber bebidas azucardas) y de pasada aumentamos la relación que tenemos de litros al año por habitante que no se equipara con los niveles de consumo de un país que se dice está entre los cinco mayores productores del mundo.


Vinos chilenos antiguos (primera parte)









52 comentarios en “Parcialmente nublado”
Mis respetos a Von Siebenthal, les he comprado botellas muy buenas pero no aplaudo que tengan un vino tan caro y con las bendiciones de el wine………. cuál era?
Lo pirmero que se me viene a la memoria es cuando llegó el “Top Nº1 around the guorld..” que hubo el año pasado (2008) ésto traería éstas consecuencias, más vinos que nadie sabe porque son ultrapremium pero si son ultra-puntuados y utra-caros, y cuando uno los prueba pagando una entrada general a un evento los conoce y…… para meditar a qué le pusieron tantos puntos.
No entiendo a unos pocos (porque, por algo, no se venden tantas botellas como antes) que glorifican el actual vino, cuando lo que probé por ejemplo en la cata del ritz me dejó claro que estamos en un apogeo de vinos planos y preocupantemente -comunes entre si-, salvo excepciones mínimas, fué una lata comprobar que un vino de $15 lucas es muy similar a uno de $60.. $70.. mil, y ver que el único factor diferenciador, algo ridículo, es que vienen en una botella que pesan una tonelada y con etiquetas de diseño que cambian muy a menudo (casi todos las cambian… por si alguien las colecciona se debe entretener harto).
Volviendo al punto general, hay cosas que no funcionan pero si las siguen haciendo porqué echarle la culpa a la crisis.
Salud (con vinos verdes, como dijo un extraterrestre por ahi.. jajaja)
Ricardo Chávez - agosto 13, 2009
Vendo 2 Montsecano… por siaca…jajajajaja
como los 3 monos, no veo, no escuho, no veo…… (lastima)
saludos
cocoperalta
cocoperalta - agosto 13, 2009
ya que estamos pasando el aviso..
Yo vendo un Clos Apalta 1999
salud
R
Ricardo Chávez - agosto 13, 2009
Parcialmente nublado… y bastante frío tu cometario Coralo. Demasiado políticamente correcto frente a un tema que hemos discutido muy acaloradamente en el grupo de cata. No solamente no hay justificación para los altos precios de los autodenominados vinos íconos chilenos, sino que también dichos vinos íconos, algunos de ellos con mayor tradición (como Don Melchor, por ejemplo), han ido perdiendo todas las características que lo habían hecho un vino con carácter. Convirtiéndose así en vinos Coca Cola, en donde se implanta la fórmula del éxito del gurú del momento… Parcialmente nublado con viento sur, ya se viene el temporal.
Claudio Marín - agosto 13, 2009
Lo que pasa es que hoy dia, dado el escenario recien descrito, muchas bodegas estan forzando sus producciones para que sean icono, salgan mas litros de este y el negocio sea mas rentable en tiempos de crisis. Personalmente me ha tocado trabajar en bodegas donde se producen iconos y es impresionante el gasto en infraestructura que se hace para albergar el vino icono (cubas, bombas, arq, etc) y que de 10 lotes o cubas de cabernet ,p.e, solo 1 o 2 sean de verdadera calidad para un icono, cosa que tu pruebas la uva antes que se muela, el mosto y el vino final y dices: “esto es increible”. las 8 restantes, todas muy similares, pero sin la chispa de las otras, tambien pasan a calidad de icono, asi de facil….salvo si esta demasiado “mala”. si es asi, el asesor (ni siquiera el enologo jefe) decide si se baja a barrica o no. Si se baja, sera un futuro xxxx de 60 mil la botella, si no, pasa inmediatamente a la linea inferior que no cuesta 60, pero vale 20. Esa no es la verdadera manera de trabajar un icono, este tiene que nacer del campo, del trabajo del hombre, del suelo, no con la calculadora bajo el brazo. Lamentablemente muchas de esas etiquetas de la foto en añadas anteriores a la 2000 (por dar una referencia) contaban con la mistica y con el concepto de hacer un buen vino. Hoy, no me atrevo a decir si todavia alguna de esas etiquetas mantienen la calidad de antes….sin duda, no. En esos tiempos, los vinos si se hacian con 1 o 2 lotes de la mejor uva de la bodega y eso seria nomas, no con 2 buenos y 8 mas o menos y que el tiempo diga si se comporta bien o no….. todavia nos falta muuuucho por aprender.
saludos!
Jose - agosto 13, 2009
Jose:
Comparto hasta cierto punto tu idea de que aún nos falta mucho por aprender. Si bien todavía vamos tras la búsqueda de algunos ajustes como tierras adecuadas para plantar, no me cabe duda que los enólogos saben lo que están haciendo y lo que pueden llegar hacer. Hay presiones fuertes de parte de los dueños de las viñas, sus directorios, gerentes, para que el negocio genere ganancias o sus productos se vendan. Eso es así y las reglas están claras desde un principio.
Yo lo que creo es que hay una visión despegada en cuanto al vino propiamente tal y mucho más enfocada en el negocio. Esto es como echarle más concentrado a la sopa para hacer rendir más la súper botella que estoy intentando vender y así me lo estás haciendo saber en estas líneas. O sea, hay una deformación del vino por conveniencia presupuestaria, aprovechándose de un producto establecido de alta gama. Si queremos llamar las cosas por su nombre esto en el diccionario se llama engaño.
Mucha gente y particularmente aquella de altos niveles de ingresos no se cuestionan la compra de una de estas botellas, porque su dinero se lo permite, pero a la vez se están jactando de su compra como una conquista del mercado que los encumbra en los máximos límites del status. Ese es el análisis que yo hago y al que estoy invitando a quienes quieran hacérselo. Los vinos íconos son una creación de la cultura estadounidense que quieren hacer negocios con todo lo que tienen a su alrededor. Los vinos íconos son el producto del trabajo del marketing, que luego de posicionar una marca o un nombre se cobra por el posicionamiento que ha logrado tanto en el mercado como en la mente de los consumidores. El valor está en la marca y no en el vino (en parte sí) y así es como se ha desvirtuado esta cadena.
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - agosto 13, 2009
Claudio:
El mensaje está claro. Con lo que nos estamos de acuerdo es en la forma en como se dice. No soy partidario de prender el ventilador y tirar la mierda, por más que no esté contento con la mayoría de los vinos que se hacen en Chile. Hay algunas pocas ventanas que se van abriendo, pero aún son muy pocas. Me lamento de no poder gozar del vino chileno y quiero que quede claro que no es por mera soberbia o por llamar la atención. Lo que quiero es que en Chile haya vinos que se puedan beber con gracia, con identidad y sin tanta madera que obstruya sus cualidades. Está montado un gran negocio en torno al vino, pero creo que eso debería ser al revés. Méndez me manda un artículo de la sección de vinos de internet de El Mundo de España en el que dice: Ródano, esa fuente inagotable. Y, ¿sabes cuál fue mi respuesta? Que ganas de vivir en otro lado y poder ir a una tienda de vinos y tener miles de alternativas para comprar, sin tener que leer las referencias de Parker y nada de esas cosas por el estilo. Nuestros vinos están muy aburridos, aunque hay algunos asomos, no pierdo las esperanzas.
Saludos
Coralo
Juan Ernesto Jaeger - agosto 13, 2009
Chávez:
¿No sería buena hora de descorchar ese Clos Apalta y someterlo al veredicto del jurado? Así rompemos mitos del poder de guarda de uno de estos “grandes” vinos.
Saludos
Coralo
Juan Ernesto Jaeger - agosto 13, 2009
De ese artículo de elmundovino que Coralo cita que yo cité (http://elmundovino.elmundo.es/elmundovino/noticia.html?vi_seccion=10&vs_fecha=200908&vs_noticia=1250002059) se lee: “Leemos en el seminal ‘Rhône Renaissance’ de Remington Norman unas declaraciones bastante esclarecedoras de la actitud frente a los métodos de producción tradicionales y modernos y a las demandas del mercado de Faraud que aquí les dejamos: “No nos adaptaremos a los clientes. Es mi vino, no el suyo”.
Toma león!!
¿Alguien conoce un productor chileno que piense así? ¿A alguien se le ocurre que eso pueda existir algún día?
Hace unos días la Revista del Campo publicó un gráfico decidor (véase: http://3w.lun.com/revistas/contenidoPaginav2.asp?fecha=2009-08-10&pagina=CAPRR014200908101H.JPG&nomencRev=CA&tipoPantalla=). Si el link no funciona, les cuento: en promedio, cada productor francés produce 15.400 cajas al año. Cada uno chileno, 303.700.
¿Cómo interpreto eso?: en Chile no hay “productores”; hay “empresas productoras”, lo que no es lo mismo. Comerciantes tirados a agricultores. Lo que funciona muy bien para las manzanas o uvas (o pañales o calcetines), no funciona para el vino. En vino, generar “calidad” es algo harto más inasible que en otros ámbitos. La calidad en un vino tiene elementos culturales, históricos, agriculturales, geológicos y económicos que trascienden la mera confección de un producto. Y cuando el que crece las parras no es el que hace el vino, y el que hace el vino no es el que lo promociona, y el que lo promociona no es el que lo vende, y el que lo vende no sabe cómo se hizo el vino, porque el que hizo el vino hace lo que le mandan unos aún más lejanos que no hacen ninguna de estas cosas pero se llevan las lucas… lo que sale es lo que sale.
Así no se puede producir vino decente. Así se produce Yellow Tail, Gallo, Casillero. U Omo. Y en Chile, finalmente y salvo excepciones cada vez más excepcionales, no se hace vino decente.
Y eso sumado a miles de otras cuitas: mercado interno jíbaro, inopinante e ignorante; divulgadores/iteradores amigotes de los productores; nula identidad cultural, clima más apropiado para uva pisquera que para la vinífera, ignorancia militante de cada uno de los eslabones involucrados en la producción, distribución y venta; economías de hambre (esa maldita necesidad de hacer caja de inmediato); amén de toda suerte de tramposos, vivos, lanzas de cuello y corbata, asaltantes de esquina, encantadores de serpientes, iluminados del márketing, fashionistas del exceso, corneteros profesionales de la industria y toda una fauna humana más preocupada de escamotear su tajada que de poder beber buen vino en la mesa una cena cualquiera.
Y cuando me doy cuenta que estamos radical y terminalmente cagados, es cuando agarro un vino “de autor”, independiente de la industria, un garage, o como se llame, y me encuentro con la misma mierda de vino que lo que producen los grandes emporios. No hay salud.
Felipe Méndez - agosto 14, 2009
Felipe Méndez
¿Por qué no dejar de una vez por todas el lamentarse por lo que NO es Chile?
Es perfectamente válido que no te gusten los vinos chilenos o que te gusten más los estilos antiguos que ya no se hacen.
En gran medida alegas y reclamas y te refieres de forma soez a los vinos chilenos. Eso no aporta en nada.
Cada uno escribe o lee lo que quiere, pero mi recomendación es que simplemente compres tus vinos en/de Europa en la medida que tengas acceso a ellos. Para eso existen tantos productores y estilos en el mundo. Para darle en el gusto a todos. Disfrutalos y coméntalos, pero es sumamente fome leer puros comentarios tan negativos y destructivos tuyos en los pocos foros que hay en Chile.
Yo podría perfectamente encontrar “una mierda” los vinos delgados y “frescos” (todavia no entiendo que es un vino fresco, especialmente tinto. En ingles sería “fresh wine” o “light wine”? o sera refrescante?) y llenos de brett y “faltos” de fruta que se hacen en tantos lugares “top” en Europa y que se sacan los mismos 95 puntos o tal vez no. Da lo mismo. La verdadera cultura del vino está en entender todas las regiones y los motivos por lo que hacen las cosas de tal o cual manera. Sea esta cultural, económica, moda o puntitos. Luego uno elige lo que quiere tomar y somos todos felices. Es imposible que te guste todo. Si resulta que justo los vinos del país donde vives no te gustan y no hay otra cosa…. malacué no más. Que quieres que te diga.
HAY salud.
wineman - agosto 14, 2009
Mendez,
“….clima más apropiado para uva pisquera que para la vinífera…”, ufff trata de hacer pisco desde el valle central hacia el sur y depués conversamos.
La palabra “calidad” está un poco manoseada hoy en día, sin embargo dentro de la amplia gama de definiciones que tiene podemos encontrar:
- Apto para el uso.
- Es un conjunto de propiedades inherentes a un objeto que le confieren capacidad para satisfacer necesidades implícitas o explícitas.
Es así como al hablar de calidad nos referimos a como un producto o servicio satisface una necesidad en particular, llegando a un punto netamente subjetivo y que va de la mano con una máxima en el mundo del vino (para mi por lo menos), el mejor vino es el que más le gusta a uno, valga 2 lucas o 300 lucas, tenga 80 o 90 puntos, etc. Por lo mismo comparto lo señalado con wineman, esta bien que no te gusten los vinos chilenos, cada uno con lo suyo.
Por otro lado, comparto plenamente la columna, se acuerdan cuando Don Melchor valía 20 lucas???, hoy en día si consideramos la relación precio calidad de estos vinos carisimos y los comparamos con otros más económicos, creo que la gran mayoría quedaría al debe.
Saludos,
Sergio Mendoza - agosto 14, 2009
Mr. Wineman:
En primer lugar, lamento que no de su nombre y se oculto bajo un pseudónimo. Creo que una de las cualidades que debería tener cualquier foro y cualquier forista es hacerse realmente responsable por sus dichos, sin ocultarse bajo una chapa. Quien se oculta bajo una chapa pareciera que temiera algo, algún tipo de represión, como si continuara viviendo en una dictadura o algo peor. Ejercer la libertad de expresión, como cualkquier aspecto de nuestra libertad, implica responsabilizarse de ello.
En segundo lugar, creo que sus comentarios dan cuenta que no ha entendido nada, nada del fondo del problema que se está tratando en torno a la situación del vino chileno y, quizás, de todo aquel vino que se hace como bebida de fantasía. El problema tiene que ver con un hecho indiscutible: el marketing ha cambiado el gusto del consumidor chileno, con un modelo foráneo que no respetó la tradición (por mínima que fuera) del vino chileno. Ese marketing estandarizó y uniformó la producción del vino en Chile, impidiendo que existiera la diversidad necesaria para efectivamente satisfacer las necesidades y los gustos de todos los consumidores de vino. En definitiva, el marketing y la gran industria del vino modificó el gusto del consumidor por su propia ceguera o por su propia conveniencia, puesto que es mucho más fácil manejar un mercado homogéneo, que uno diverso y cambiante. En definitiva, el hecho es que el consumidor promedio chileno, en realidad no ha adquirido un gusto por cierto tipo de vinos, sino simplemente se le ha implantado de manera monopólica y dictatorial un estilo de vino. Frente a eso, y frente al hecho de que Chile no es un país que importe vinos, por lo que la gran mayoría de sus consumidores no conocen más de lo que se vende en el mercado interno, es que la gran industria mantiene cautivos a sus consumidores, cautivos en la ignorancia que ellos mismos sustentan.
En último lugar, lamento que no entienda lo que es un vino tinto fresco… aún le queda mucho por conocer.
PD: Espero no se entienda este post como una defenza del Sr. Méndez. Por ello concientemente no me he refierido a sus dichos directos hacia él. Creo que sabrá ejercer su derecho a réplica de buena manera.
Saludos.
Claudio Marín - agosto 14, 2009
wineman, si bien éste espacio no es mío, si conozco a su creador y me parece que por un mínimo de respeto tienes que dar la cara, aqui todos tenemos nombre y apellido.
A mi me molesta tu aparición, por el tono agresivo y tus conceptos tan autocomplacientes y que suenan a poco informados en torno al vino chileno. Como si tuviéramos buen vino hasta para bañar yeguas y no es así.
Lamentablemente, es muy cierto lo que otros contribuyentes de éste espacio aportan, que el vino chileno, tiene excelencia indutsrial, económica cualquier cosa… menos el mérito de ser el vino del lugar que es, siendo que existían………….. don melchor es un vino utra-caro pero hace rato dejó de ser utra-premium.
Ricardo Chávez - agosto 14, 2009
Hola
Me llamo Juan Guillermo Garcia pero soy wineman. ¿Da lo mismo, no? Lo digo porque igual no conozco a nadie de los que aquí escriben. En todos los foros de internet se usan chapas. No vamos a entrar en el tema de la libertad de mostrar o no un nombre ni lo que motiva a usar pseudónimos. Menos en internet. Lo que importa es el contenido.
WAU… “me molesta tu aparición” Yo encuentro agresivo tratar al vino chileno de “mierda”. Suena casi como si Gulisasti fuese un delincuente que quiere ganar plata con el vino.
Si es por eso, los médicos que atiendan gratis (eso SI que es agresivo. lo admito). Estamos hablando solamente de vino… si… una bebida… una bebida muy especial, pero bebida es.
Lo que pasa es que mi opinión es otra. Yo no creo que haya existido una real tradición/cultura de vino chileno que deba ser respetada. Es decir…. en Chile antes la gran mayoría era parron con 25 t/ha y cualquier cosa plantada en cualquier lugar. Creo que la real viticultura chilena de calidad empezo hace poco y por suerte se hizo pensando en otros consumidores y no en los chilenos porque salvo unos pocos ya que nadie cacha nada de vino en Chile. O digamos que la masa critica es muy chica. Con 14 lts per capita no se puede pedir mucho tampco. Es una PENA pero es verdad. A mi los vinos “delgados, finos, frescos, sutiles, elegantes, etc” no me gustan y estoy en mi pleno derecho, al igual como otros pueden disfrutarlos, pero eso no convierte a todos en “una mierda”
No se por que, pero me acuerdo que en el foro de planeta escribian sobre MELI Carignan como algo frantastico y citicaban que lo habian sacado del portafolio de alguna tienda. Mundo del Vino creo. Pues yo he probado MELI y no lo encuentro bueno. Es flaco, corto y sin personalidad. No estoy diciendo que todos aquí gusten de MELI. Es solo un ejemplo.
No me gusta la madera en exceso. Ahi estoy de acuerdo. Es una herramienta un poco facil para arreglar cosas, PERO el vino chileno SI tiene identidad y por sobre todo SI es bueno. NO son todos iguales y NO todos sigiuen “un modelo”. Tan bueno como tantos otros vinos del mundo. Es diferente (como Chile), pero BUENO.
Lo que pasa es es que la industria chilena esta en pañales. Apenas hay un puñado de bodegas. cuantas seran? 200??? versus por ejemplo 2.000 que hay en australia y probablemente 10 veces mas en Francia. De los 200, probablemente 20 son dueños del 85%, es decir 20 “estilos” para representar a todo un pais. En resumen mi opinion no es que no falta identidad. Falta cantidad. Don Melchor es rico, es premium y es un Cabernet que siempre ha representado a Puente Alto. El estilo ha cambiado un poco, pero sigue siendo evidentemente Maipo. En Burdeos antes los vinos tenían 11° de alcohol. Hoy tienen 13 o más e incluso hacen fermentación maloláctica. Siguen siendo Burdeos.
SALUD
wineman (alias Juan Gmo)
wineman - agosto 14, 2009
Lo que me llama la atención es que de todos los defensores del vino chileno contra los ataques talibanescos en los foros, ni uno argumenta con notas de cata y vinos concretos. Wineman, ¿cuáles son los vinos que te parecen destacables? ¿Cuál es tu experiencia de degustación con estos vinos? Si te fijas en las notas en este sitio y en el casi-fenecido foro de Planetavino, llegamos a nuestras críticas no a través de un anti chilenismo primario, sino a través de una serie de catas (muchas de ellas a ciegas), chilenos antiguos con chilenos recientes, chilenos con franceses, chilenos con argentinos, en fin. Sin algún detalle adicoonal, me huele mucho a defensa gremial, como si el vino chileno fuera uno solo. Segundo, para un vino tinto fresco, prueba por ejemplo un Larqui Misión (vale $1300), y comparte tu nota de cata. Tercero, aunque también prefiero el debate abierto, si escribes con seudonimo para no comprometer tu pega, siga como Wineman. Sin embargo, si fuera así, creo que sería un argumento más para pensar que la descripción que hace Mendez está, comas más comas menos, bastante cerca de la realidad. Saludos, Gerhard
Gerhard Reinecke - agosto 14, 2009
Ya puse mi nombre.
Yo no digo que sus argumentos no sean validos y que sus notas de cata esten equivocadas.
Lo que sugerí es que no aleguen más sobre algo que no existe. Que no aporta en nada. eso.
Me da un poco de lata ponerme a escribir notas de cata sobre los vinos que considero “grandes” en Chile, pero en resumen:
Sta Rita Casa Real export
Don Melchor
Sol de Sol
Folly (madera aparte)
Casa Marin SB’s
Casas del Bosque SB Gran Reserva
Clos Apalta
Neyen
enfin… ya ven el estilo que me gusta y estoy feliz con ello.
ahhh y el vino chileno NO es el mejor vino del mundo ni muuuuucho menos tampoco. es simplemente una propusta honesta mas a la paleta de sabores del mundo.
Auf widersen
wineman - agosto 14, 2009
“que don melchor sigue siendo evidentemente maipo”… la etiqueta podría tener el mismo olor porque la hacen quizás en la misma imprenta todavía.. pero el vino…… por favor!
Ricardo Chávez - agosto 14, 2009
Como que alegar por algo q no importa en nada. A la gente q realmente le gusta el vino, le importa que él tenga un cierto carácter y que sea consistente en el tiempo. Le importa que las modas y los gurúes hayan eliminado los pocos vinos con identidad que existían en Chile. Por ejemplo, algo bastante reciente, la muerte de la identidad de Domus. Hace algunos años tuve la suerte de asistir a una cata qye se realizó en la bodega, una vertical de Domus del 96 al 2002. Dicha cata realmente dio cuenta de un vino con carácter, con propiedades completamente distinguibles y propias de dicho vino. A principios de año probé la última cosecha de Domus… y qué pasó? Un vino tapado por la madera, nada de esas notas frescas y mentoladas en nariz, nada de especias, etc., sólo madera. Si eso a una persona que dice que le gusta el vino no importa, entonces pq mierda dice que le gusta el vino.
Saludos.
Claudio Marín - agosto 14, 2009
Cuando uno prueba esos mamotretos chilenos y se pregunta quién ¢µ#∞ξ#! será capaz de tomarse semajante ¢µ#∞ξ#!, ya tenemos respuesta: Wineman (no es poco nickname, vaya). Que lo disfrute.
Yo para tole-toles en el área ya no. Me da lata.
Sólo quisiera invitar, muy humildemente, a quien se sienta insatisfecho/cansado/atorado con tanto y variado buen caldo nacional, a abrir la mente, expandir los horizontes, curiosear, husmear. Se aprende de a poco. Estar hundido en el hoyo oscuro y chico de la industria nacional, sin haber salido nunca de ahí, no da la suficiente perspectiva. Pero a los que puedan: salgan. Ventílense. Lean gente educada e independiente. La divulagación nacional es toda lacaya de la industria. Toda. Los Parkers, Spectators y Decanters son pingües negocios. Que las vaya bien repartiendo puntitos a discreción. Total, hasta a Santa Ema le caen.
Con expandir los horizontes no me refiero a dar la vuelta al mundo. Ojalá sí, pero quién puede. Apenas cruzando la cordillera uno llega a calle Ozamis, en Maipú, y se atraganta de vino de verdad en López. Por cuatro mangos. O se entretiene una tarde conversando y catando de barril con el genial Carmelo Patti. O se gasta unos mangos más y rescata una polvorienta botella del subsuelo en Weinert. O se pierde en caminos de tierra en Maipú y rescata vinos olvidados en viejos toneles en el Cerno. O tantas cositas minúsculas y familiares en San Rafael, en el sur más pobre y menos pretencioso.
Y luego hacer un esfuerzo y conocer Europa. Al menos, sus vinos. Algunos de ellos, claro. De entrada no pescar los tantos Burdeos, Súper Toscanos, Super Hermitages, Champagnes de LVMH o cualquiera de esas cosas que están maleadas, tan maleadas como las cosas de acá. Me refiero a Loiras tintos y blancos, Ródanos del norte de pequeños productores, Juras, Saboyas, Cru Beaujolais, Borgoña (ay!, Borgoña), Chablis como si fuera vino de misa, Alsacianos, Moselas, Nahes y Pfalz, Jereces, y Mencías, Godellos y Albariños de Galicia (qué ganas de conocer Galicia), Madeiras, Wachaus, Valais, Irouléguys, Nebbiolos piamonteses, Ribolla Gialla de Friulli… y tantas otras cosas que me faltará vida para conocer.
Y leer a divulgadores de verdad. Independientes e informados. A Lyle Fass, Eric Asimov, Alice Feiring, Tyler Colman, nuestro amigo Manuel Camblor, Joe Dressner, Gerry Dawes, Bertrand Celce (este si que es una joya), Julio Sáenz, Mike Steinberger, Kermit Lynch, este humilde espacio de honestidad de mi amigo Coralo.
El mundo es tan ancho y la vida tan corta. Para qué aburrirse con estas cosas que en Chile nos quieren contar que son vino.
Y, por favor, probar y probar para dejar de propalar el lugar común ignorante de que esos vinos elegantes de zonas menos cálidas que las nuestras son delgados y flojos. Decir eso es no haber probado mucho. Tal vez nada.
Felipe Méndez - agosto 14, 2009
Señores:
Yo comparto el tema con Gerhard: ¿de qué vinos estamos hablando? ¿qué cosas nos gustan? y la gran pregunta es ¿para dónde vamos, para dónde va el vino chileno?
El término “hay para todos los gustos” o en “gustos no hay nada escrito” es para mi un extraordinario comodín. Yo sigo pensando que nuestra industria es eso una buena industria, pero no da para muchos vinos con características definidas. De verdad que es una joda entrar a definir una vino con carácter o la manoseada palabra calidad como alguien definió por ahí, tan amplia y tan poco definida.
Para wineman o Juan Guillermo García: tengo todo el derecho a quejarme a reclamar y a decir lo que estime conveniente en cuanto a nuestros vinos y nuestra industria siempre y cuando se haga dentro de un marco de respeto y adecuadamente documentado. No veo el asunto en la queja. Esto es un espacio para eso: para quejarse o no, como quieras. El aporte no lo determino yo, lo determinan otros que son los que hacen los vinos. La unidimensionalidad con que se están haciendo los vinos en Chile es abismante. Se parecen tanto que por eso me quejo. Necesito las diferencias, necesito ir a comprar a un lugar y encontrar vinos distintos y no confundirme entre un cabernet de Cachapoal y otro de Rapel.
Clos Apalta, Neyén, Folly y otros no son vinos para comprarse todos los días. Muy de vez en cuando. Yo nunca, porque no tengo tolerancia a esos estilos. Nos falta algo que podamos tomar todos los días sin tener que arrugar las cejas y con la mano en el corazón salvo algunos casos contados con los dedos de una mano en Chile nos tenemos. Y ¿entonces? ¿qué hago? ¿quedarme callado o reclarmar? Es bueno esto de discutir, que poco se hace en nuestra escena vínica. Somos como rebaños de borregos que vamos detrás de un supuesto buen pastor. Mientras más parcelas, más pasto hay para comer.
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - agosto 15, 2009
Los ejemplos mencionados (Domus y Lopez) son perfectos. Por algún tonto motivo, no guardo notas de cata, pero para mi los Domus “de antes” siempre los describía como: verde, simple y unidimencional. Cuando uno los prueba un par de años mas tarde mejoran mucho, pero no como para decir wau. Los Domus de ahora me gustan muchísimo más y realmente felicito a su enólogo por el cambio de estilo. Se agradece. Efectivamente el “nuevo” vino es de un estilo más comercial, pero al mismo tiempo ganaron en complejiodad, persistencia. Si bien el verdor se reemplazo con más madera, los encuentro mucho mas equilibrado que antes. Respecto a Lopez…. definitivamente ese productor no me mueve el piso. Sus vinos en lo personal me parecen “del montón”. Si…. hechos en el estilo mendocino “de antes”. No quiero decir que este mal eso, pero esos vinos no me gustan. También saben “todos” iguales. Fruta roja, buena acidez y livianos. Hasta ahí todo bien, pero súper cortos. Para mi eso no es calidad.
Para los vinos de todos los dias en Chile: estoy de acuerdo. Hay pocas cosas choras para elegir. El punto es el como alegan. “pura mierda” o “estamos cagados” me parece que no aporta.
Ahora…. quiero lanzar un punto mas. El vino “para todos los dias” en Chile cuesta $3.000 o menos. U$5. Supongo que estan de acuerdo que los vinos europeos a ese precio son intomables. Los vinos europeos “ricos” para todos los dias, esos vinos con carácter pero de todas formas simples, no tan comerciales, reflejo de la cultura agricola, etc cuestan todos arriba de U$15. creo que a ese precio en Chile ya hay algunos cosas mas entretenidas. Y estan apareciendo cositas por aqui y por alla. tiempo al tiempo.
wineman - agosto 15, 2009
No hay que confundir verdor con juventud. Los Domus de antes conseguian equilibrio y elegancia después de algunos años en botella. Los Domus de ahora buscan tener un impacto más inmediato y por eso se sienten más globulares, potentes y sobrepasados en madera y eso a mi no me gusta. Hay una manipulación excesiva en todo el proceso del vino. Hay violentación para conseguir llamar la atención de manera más inmediata. A mi me gusta más la sutileza para mostrar todo lo que puede dar una botella. Eso es tener más capacidad para apreciar. Matices más, matices menos los vinos de alta gama o de alto precio se parecen bastante entre sI. Nuevamente llegamos a la diversisdad que tanto nos hace falta. Vivimos frente a una uniformidad que me asusta y ese es mi reclamo
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - agosto 15, 2009
Defino verde como: “Hecho de fruta cosechada antes de estar totalmente madura”.
No veo el punto en cosechar “verde” por el solo hecho de marcar la diferencia, si el enólogo no cree que de esa forma hace un vino de mejor calidad. Resulta que la mayoría de los enólogos efectivamente creen que deben cosechar “tarde” y entonces sus vinos tendrán cierto parecido en términos de vinificación (no asi en términos de origen que es lo más importante).
wineman - agosto 15, 2009
¿Por qué cambiar el estilo de un vino que tenía una clara identidad como Domus? ¿Por qué tapar con madera las notas de eucaliptus y balsámico típicos de esa zona del maipo? Si lo que se deseaba era ganar más puntos delos gurúes del vino, ¿por qué no hacer oro vino,con otra etiqueta, con otro nombe, que satisfaciera dicha necesidad y dejar a un vino como Domus tal cual era? Nos venden el discurso del terroir y cosas por el estilo y lo único que en la práctica nos queda es una visión monopólica y dictatorial de como debe hacerse el vino. Se requiere diversidad y lo que está ocurriendo es todo lo contrario, producto de la necesidad de ganar unos puntitos más.
Claudio Marín - agosto 15, 2009
Los puntos de Domus siempre han sido buenos. Casi todos los años arriba de 90 en WS al menos.
Tal vez el motivo era simplemente que los clientes criticaban mucho el vino? No lo se…. En una de esas.
Hay una sutil diferencia entre las notas a mentol típicas del Maipo y las notas a fruta inmadura. Lo primero es deseable. Lo segundo no.
El tema de la madera estoy de acuerdo. No es necesario exagerar la madera con un gran vino. A muchos enólogos se les pasa la mano. No me refiero particularmente a Domus. Efectivamente aumentó la madera pero no me parece tan exagerado. Después de un par de años de guarda se integra de forma impecable.
wineman - agosto 16, 2009
Es cierto lo de los puntos de Domus, que casi siempre está algo sobre los 90. Pero el mismo dueño, en la cata vertical a que hice referencia se quejaba de que su vino no obtuviera más. El problema es que en la actualidad no es extraño encontrar vinos de 90 pts., ya no es algo extraordinario. Claramente lo que deseaba el dueño de Domus era que su vino fuera más que un vino de 90, supongo que haciéndolo más pop, esperaba cumplir su cometido.
Claudio Marín - agosto 16, 2009
Yo fui suscriptor de WS por un año y le seguí la pista algunos vinos con buenos puntajes. Recuerdo en algunas oportunidades haber abierto botellas que venían ultra-recomendadas por la revista estadounidense y mi respuesta fue mmmmmmm no me concuerdan ciertas cosas. ¡Vah! se que aquí hay muchos puntos subjetivos, pero son instantes en los que uno duda de que lo que realmente compró sea para tanto y por X precio. Pero claro viene después la siguiente reflexión: no, no puede ser como voy a dudar de una gran revista como mesa. Con el tiempo fui haciéndole más caso a mi intuición y a lo que fui aprendiendo y me alejé de los gustos de Wine Spectator. En esto y como en muchas cosas más hay que jugársela por la intuición y el aprendizaje, una rara, pero efectiva mezcla que nos permite apreciar de gran manera las cosas.
Don Melchor apostó por estrategias de marketing y puntos de revistas para fortalecer su marca y luego se echó a dormir en sus laureles. Algunos les gustará el cambio, para mi hubo una traición a su origen, para según ellos, modernizarse y adpartarse a los nuevos gustos de los clientes en el mundo. Tenemos varios casos así y Domus también cae en esta categoría. La tentación es muy grande y pocos se atreven hablar de eso.
Saludos
Coralo
Juan Ernesto Jaeger - agosto 16, 2009
Concuerdo contigo en que uno de repente sigue los pasos de algunas publicaciones. En mi caso, por simple curiosidad de realmente saber que es lo que se esta presentando a los consumidores. A mi en lo personal me pasa con la guia Descorchados de Pato Tapia. Si bien es una publicacion que tiene cerca de 10 años, en las ultimas ediciones he tenido la posibilidad de probar muchos de los vinos que ahi se catan y he sentido sensaciones dispares, como que “no me concuerdan muchas cosas” como dices tu. Se que es un trabajo el cual se hace con mucho esfuerzo pero cada año que pasa me decepciona mas, es asi que tambien he dejado de comprarla. Ahora, cuando puedo la hojeo cuando algun conocido la tiene y me sigo encontrando con varios vinos que nose porque circunstancia estan ahi. Creo que es solo gusto personal del autor, o de sus ayudantes y eso es respetable, pero asi varios de los imperdibles de años ya no figuran como antes, han salido trabajos nuevos y alzado otros que no tienen los pergaminos suficientes para estar donde estan solo por los famosos puntos y la pequeña familla mediatica que ganan gracias a sitios de difusion en internet, tiendas especializadas, etc etc…. Y todo eso esta dado por las apuestas que estan tomando las bodegas, retailers y T.E que controlan el mercado del vino hoy en dia. Ah, dinero, maldito dinero. Todo ronda en eso y es demasiado tentador unirse al cambio. La estrategia hoy es conjugar un arie marketero con terroir y sentido de origen, y es a lo que han volcado muchos proyectos hoy dia (los de la foto y otros mas) y todo con el objetivo de crear una MARCA y posicionarla (Domus tiene como norte el caso de Melchor). Yo creo que el tiempo ,quizas, dira si es una formula exitosa. En el corto plazo, me doy cuenta que no es una buena formula y veo que esta “matando” a muchos de nuestros grandes vinos. Para mi es uno o es lo otro. Es marketing, fama y posicionamiento global, o terroir y sentido de origen….solo hay que dejarlo ser, nada mas…es mucho pedir, es algo imposible??…no, se puede!
Saludos
Jose - agosto 16, 2009
Jose:
Descorchados de Patricio Tapia es una guía hecha por una sola persona, por lo tanto más que los gustos, son las ponderaciones de una sóla persona. Para los iniciados, para los extranjeros y para quienes gustan de buscar referencias es muy útil. Ya yo dejé de comprar guías y seguir los puntajes y los consejos de revistas y por favor que no suene pedante ni a sabelotodo, pero cuando pruebas bastante ya tu te haces tu propio estilo o afinas la puntería.
Yo he estado varias veces en las catas del Descorchados intivado por Patricio. He tenido jornadas horribles con series de vinos muy malos y otras más regulares. Hay dos vinos últimamente (en realidad hace ya algunos meses) que me llamaron bastante la atención: uno de ellos ya le hice referencia en este blog y es el syrah de Casa Marín, salvo la madera que lleva a cuestas, lo demás funciona muy bien. Con una buena decantación se supera y bastante. El otro creo que aún no ha salido, porque está la cosecha 2007 todavía y es el riesling de Viña Leyda. Fue la enóloga que me mandó una botella del 2008 y me la tomé en el verano. Un muy rico riesling del Valle de Leyda, seco, con menos alcohol que el anterior (un grado menos), bien cítrico, con notas a tiza y buen carácter de riesling. Hasta ahí las novedades, porque no he encontrado más cosas que aparezcan y que logren distinguirse del resto. ¡Ah! perdón se me olvidaba decir que el syrah tiene un precio descomunal: $41 mil pesos. El riesling es más aceptable, creo que ronda los $6.500 pesos.
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - agosto 16, 2009
Estimados:
Vengo llegando de un entretenido fin de semana con mis amigos sibaritas y sus respectivas señoras.
Nos esmeramos en llevar buena comida y exelentes vinos para maridar y comparar distintos valles.
Un amigo es Chef y el otro trabaja en concha y toro. Mi amigo llevó un Maycas quebrada seca del Limarí, muy buen vino, con buena acidez a pesar de los 18 meses en barrica nueva.Probamos también un Casillero Reserva especial Savignon Blanc.Yo llevé un Tamaya Syrah del Valle del Limarí, un Perez Cruz Liguai, 2005 y un Orelie Antoine 2007.(Pinot Noir).
La gran conclusión que puedo sacar de este gran fin de semana es que es entretenido catar vinos con personas distintas que pueden aportar otros puntos de vista y otras impresiones de los distintos vinos y valles.
Para concluir me gustaría hacer un comentario sobre los vinos premiun o iconos.En esta oportunidad probamos el Liguai de la Viña Perez Cruz, cuyos vinos siempre me han agradado bastante. Para acompañarlo compramos una malaya, una plateada de cerdo y un buen lomo vetado.El vino era complejo, quizá demasiado para un paladar poco experimentado con el mío, pero la impresión que tuvimos todos, es que fue demasiado potente para un lomo vetado…no tuvo contrapeso el vino y provocó que la velada se acortara de manera abrupta sucumbiendo todos los comensales ante la potencia del vino y la chimenea.
Salud.
Atte
Tomás Monge V
Tomas Monge - agosto 17, 2009
Tomas, como preparaste el lomo? eso puede haber afectado un poco el potente vino, si me preguntas a mi el Ligua tiene esa caracteristica, al ser Syrah, Carmenere y CS (40%-40% Y 20%) respectivamente. ademas de tener notas bastante frescas para un vino de ese tipo.
saludos
cocoperalta
cocoperalta - agosto 17, 2009
Coquito: defíneme “notas bastante frescas” en Liguai.
Chino Wong - agosto 17, 2009
Esta vez no le agregamos aliños.A veces experimento con mostaza,miel,cerveza, finas hiervas, pero esta vez solo le pusimos sal.
Pero la impresión que me dió es que quizá necesitaba una salsa mas especiada.
Como andará este vino con un ciervo o un Jabalí preparado como corresponde??
atte
TMV.
Pd.Felicitaciones por tu blog, lo estuve revisando y lo encontré muy interesante.Incluso ya he votado un par de veces para el concurso de los blog.
Saludos.
Tomas Monge - agosto 17, 2009
Sorry leí mal…el lomo lo preparamos con pura sal.Pensaba que te referías a como preparamos el cerdo.
Saludos.
TMV
Tomas Monge - agosto 17, 2009
Coralo, entiendo que Descorchados es cada vez menos unipersonal, y que la voz de Hector Riquelme es muy importante ahí.
Y Tomás: ¿algún comentario sobre Orelie Antoine? Ese es, para mí, un ejemplo de vino garage con mejores intenciones que resultado. ¿Te pareció por algún lado Pinot Noir?
Felipe Méndez - agosto 17, 2009
La única frescura de Liguai es el precio que piden…
Felipe Méndez - agosto 17, 2009
Felipe:
No es sano ni objetivo hablar del vino propio.Eso no corresponde.
Me parece muy amargo tu comentario y fuera de lugar, debido a que el vino ha sido probado por personas que saben mucho de vinos y con mucha experiencia, y no solo en Chile.(Franceces,Alemanes etc). y ninguna persona ha hecho un comentario como el tuyo.Todo lo contrario, el vino ha gustado y eso nos motiva bastante para poder transformar un experimento que partió como un juego a convertirlo en una realidad.
Claramente cuando uno está experimentando en una zona nueva, con heladas y lluvias tardías, con bajas producciones se pueden cometer muchos errores.Puede que se nos haya pasado la mano con la madera, puede que el vino se nos haya avinagrado alguna vez, pero nunca, se ha dudado que que el vino sea Pinot.Puede que hayan cosechas buenas, otras no tanto, pero comentarios como el tuyo no contribuyen en nada y no concuerdan con el espíritu constructivo de este blog, donde el concepto que prima es al ánimo a los nuevos productores y a los nuevos valles.
Te cuento que nuestra pequena viña es un experimento familiar que nos permite tomar todos los días un vino fresco, aromático que no nos obliga a dormir siesta y que nos brinda la oportunidad de innovar en una zona donde pocos se atreven a invertir y donde cada vez va a ser mas dificil habitar.
Salud
Tomas Monge - agosto 17, 2009
Glup!
Tal vez debí saber que Tomás Monge era el hacedor del vino, pero en realidad no lo sabía. Te pudo parecer amargo y fuera de lugar el comentario, pero no había acritud en él. Sólo intentaba compartir impresiones acerca de un vino que muy poca gente ha probado. Que es una intención interesante pero que a mí su resultado actual no me convence. Te felicito, claro, por la buena recepción que ha tenido de parte ciertos entendidos extranjeros.
Lo que tanto que me han dicho sí me parece cada vez más fuera de lugar, es lo de no ser “constructivo”. Primero: no tengo por qué necesariamente serlo. Segundo: no puede ser que sea considerado constructivo sólo el elogio. Al contrario, esa lógica es parte de la puerilización sistemática del vino nacional.
Pero claramente la tolerancia a la crítica no está en el “ADN” de los productores chilenos. Lamento el involuntario error.
Felipe Méndez - agosto 18, 2009
Felipe:
Sin ánimo de polemizar, solo te puedo decir que soy muy humilde a las críticas sean constructivas o destructivas.Todo está, en el tono en que se dicen. Creo que preguntarle al productor directamente si “te pareció por algún lado que es pinot noir” es como ponerle rocoto en los ojos y en otras partes del cuerpo.
Distinto es, que te digan el vino tiene mucha madera, que está verde, sobremaduro, acido etc.
Obviamente guardando las proporciones, es como te digan que tu hijo es mal portado como cisarro o Loquín.Tu siempre vas a pensar que lo puedes corregir o algo pudes hacer.
Distinto es que te digan que tu hijo tiene los ojos del vecino.
Saludos
T.Monge V
Tomas Monge - agosto 18, 2009
Sin el ánimo de ser soberbio ni tampoco mirar al mundo desde la montaña como un sabelotodo, la mayoría de la gente aún está muy desinformada en cuanto al manejo del tema del vino con profundidad en todos los aspectos que lo involucra. Como en muchas otras actividades a nuestro país lo aqueja un amigismo y/o compadrazgo que puede llegar a nublar cualquier tipo de apreciación.
Somos poco autocríticos y evitamos decir las cosas como son por el dolor o el daño que creemos se puede provocar, pero a su vez el remedio resulta peor que la enfermedad porque no vamos corrigiendo, sino que echándole tierra a los problemas. La complacencia ante todo no nos ayuda a reparar, por el contrario nos hunde y nos estanca sin permitirnos vizualizar cambios.
Juan Ernesto Jaeger - agosto 18, 2009
¿Cómo una puede una crítica ser destructiva? Toda crítica es la posibilidad de un cambio, ya que presenta puntos de vista que quizás uno no ha distinguido. En ese sentido toda crítica puede ser entendida como constructiva. El problema es que en el medio al parecer se confunde la complacencia con la crítica. Lo primero no aporta nada, pues mantiene un staus quo, lo segundo es lo que se debe buscar, sea ácido, irónico, te pique la parte del cuerpo que te pique.
Slaudos.
Claudio Marín - agosto 18, 2009
Chino, por mi experiencia en vinos nacionales, Perez Cruz y su vino Liguai (especificamente) tienen notas que marcan una diferencia con los otros vinos, para mi en el viñedo directamente lo que me llama mucha la atencion es la cantidad de piedras que hay en el sector del Syrah que otorgan notas a polvora y grafito a este vino. Obviamente hablar de vinos del nuevo mundo para mis amigos de las catas es algo complicado, ya hemos catado casi todo lo chileno y ahora los extranjeros nos dan un tono diferente a lo nacional que ya estabamos acontumbrado y nos hacen pensar diferente. He trabajado en varias viñas y esta tiene una marca personal que le gustan al 99.9% de los clientes, por algo hoy en lo comercial la viña va creciendo a ritmos que no sospechabamos y eso me tiene muy contento, ya que detras de los vinos hay algo en particular que hace que los vinos de Perez Cruz tengan una aceptacion tan notoria. He superado todas las espectativas en lo comercial!!!!!!!!!!!
En gustos no hay nada escrito.
Lo quiero iguala todos…
saludos
cocoperalta
cocoperalta - agosto 19, 2009
Estimados:
.Cuando uno critica algo o a alguien, tiene que tener un sustento y dar un argumento. A diferencia de lo escrito por Claudio Marín quien señala … “Cómo una puede una crítica ser destructiva? Toda crítica es la posibilidad de un cambio, ya que presenta puntos de vista que quizás uno no ha distinguido”
Te parece que en el comentario de Mendez hay algún punto de vista que pueda ayudar??
En este caso este señor solo tira el comentario sin dar razones.Por esta misma razón encuentro que la crítica es destructiva, ya que en nada ayuda al productor a cuestionarse si está fallando en algún proceso.
atte
TMV
Tomás Monge - agosto 19, 2009
Tomás: si yo hubiera dicho “felicitaciones por tu exquisito vino”, no hubieras pedido razones.
Y no fue una crítica, fue un pie de diálogo. ¿Cuesta tanto entender?
Felipe Méndez - agosto 19, 2009
Estimados, disculpan que meta la cuchara pero no me aguante, digan lo que digan las críticas de Felipe Mendez no son un aporte, la crítica constructiva es la válida ya que además de hace ver las falencias o debilidades de algo, aporta con posibles vías o conductos para salvar o mejorar dichas aspectos. Una crítica del tipo, “ese vino es una mierda”, no me dice nada, si me dice “ese vino tiene demasiada madera” o “posee una sobremadurez” o “cosecharon muy temprano”, etc, etc.
Sergio Mendoza - agosto 20, 2009
Hola,
Se me han acumulado varios puntos desde mi último post.
Primero, crítica constructiva o destructiva – lo que yo veo es que este es el único lugar en Chile de un intercambio franco y controversial sobre el vino. Algo por lo menos se construye aquí. Y aunque suene arrogante, ese algo no pasa donde no estamos nosotros (ver el casi fenecido foro de Planetavino). Y si volvemos a leer en contexto el post de wineman en Planetavino, entonces la conclusión lógica es que Patricio Tapia no cacha nada de vinos tampoco, igual que nosotros (ver http://vinorama.cl/?p=1077). El estilo de Mendez puede no gustar (a mi también me caía pesado antes de conocerlo), pero yo veo plumas agresivas por todo lados.
Entretanto, Juan Guillermo (alias wineman) ha definido con más precisión su punto sobre la madurez de la fruta. Ya sabemos sobre qué no estamos de acuerdo. Efectivamente no he probado vino de la misma fruta cosechada en distintos momentos (salvo vinos alemanes como Spätlese, Auslese, etc. del mismo viñedo) , y me parece un ejercicio interesado. Y claro, no hay un punto de “madurez óptima”, sino distintos punto que dan distintos estilos de vino, con mayor o menor alcohol, mayores o menores notas a fruta madura o sobremadura, mayores o menores notas verdes.
Por otro lado, hay consenso con el sobre el uso excesivo de la madera, solo que se ve el tema con distinta gravedad. Tuve el fin de semana un encontrón con un poco de Altair 2002 en la copa. No niego que al fondo hay algunas notas interesantes, pero la madera claramente se roba la película después de 7 años, y en boca los taninos de la madera no se han integrado para nada. O bien es un vino que necesita 10 años más (puede ser) o un vino que no madura nunca por la fruta cederá antes de que lo haga la madera. No lo sé, pero soy bastante pesimista. En los blancos, las preferencias en realidad no son tan diferentes (Sol del Sol y Casa Marín también me gustan, aunque hace tiempo que no he pobabdo un Casa Marin realmente grande).
Encontré mi nota de cata del Orelie Antoine Pinot Noir 2008, degustado en mayo a ciegas entre algunos otros Pinot Noir chilenos y franceses así como un pirata italiano. Como el vino me gustó poco, la nota es bien escueta. Nariz: huele a Syrah [notas a aceituna, aunque en realidad es una nota bastante frecuente en los Pinot chilenos], mala madera. Boca: Fuerte acidez, parece artificial, madera. Obviamente no quiere decir necesariamente que efectivamente la madera usada sea de mala calidad y la acidez artificial, son solo impresiones de cata. Creo que la apreciación de Mendez se basa en esta misma cata y ciertamente no hubo intención alguna de destruir este proyecto: no sabíamos lo que estábamos catando. Para que no haya malentendido, el Bouchard Gevrey Chambertin 1996 salió igual de mal parado, por otros motivos (nariz vieja, corto y duro en boca, aunque con buena acidez), al igual de varios otros chilenos. El ganador un D. Berthaut, Fixin 2002, disponible en Chile, vino realmente muy bueno y con una calidad de taninos y estructura sorprendente considerando que es un simple Villages.
Espero que algo pueda servir para volver a los contenidos.
Saludos, Gerhard
Gerhard - agosto 20, 2009
Gerhard:
Eso era todo.Solo pedía un fundamento.
Habrá que trabajar mas hasta encontrar el equilibrio.Hay un famoso dicho “echando a perder se aprende”.Te cuento que todos los años vamos vinificando de forma distinta (barrica de primer uso,Tercer uso, sin barrica, etc).El tiempo dirá si le achuntamos a la forma correcta de lograr un buen Pinot.
Aclaro eso si que el vino del que estábamos hablando es el Orelie 2007 (bastante distinto al 2008).
Juan Ernesto los probó hace un par de meses, el quizá podría señalarte las diferencias entre uno y otro.
Atte
Tomás Monge
Tomas Monge - agosto 20, 2009
Coño!!
No había leído a Tapia. ¡Ahora es más Talibán que yo! (y ojo con otro artículo de Brathauer sobre los gurús: Chadwick no queda precisamente como príncipe…)
¿Será que Tapia ahora que se fue de Planetavino -plataforma que sigue siendo un infomercial, ahora en manos de M&M- se da más libertad para quejarse? ¿O es que ahora siente un inconformismo que antes no sentía?
Me gustó (y me interpreta mucho) el artículo de Tapia. A partir de eso, podría ponerme a pelarlo. Antes tuve ya una conversación con él en ese sentido. La cosa iba algo así como que yo lo acusaba de ser Jekyll y Hyde. Que suspiraba por vinos a la antigua (creo que entonces la cosa orbitaba alrededor de López de Heredia), y luego le ponía 94 puntos a Clos Apalta. Y él retrucaba diciendo que disfrutaba lo mejor de dos mundos, que no era dogmático. Algo así. Se me pierden los detalles.
¿Y en qué sentido va este tapia de Vinorama? Reconozco que casi no he leído ese medio. Entré ahora con el enlace que pone Gerhard (no invitaste a disfrutar Altaïr, maldito) y leí lo que estaba en portada. Y uno puede leer lo que se lee. O puede leer lo que no. Inter-legerum. En Vinorama (o Tapia 2009) se lee que se disfrutan los vinos frescos que parecen juguito de frambuesa. Beaujolais, Touraine, Galicia. Alcoholes bajos. Madera por ninguna parte. Vinos artesanales, procesos arcaicos, productores con tradición e idiosincrasia. No sé si es lo que Tapia intenta decir, pero lo que de refilón dice es que cuando puede, en la intimidad de su hotel, disfruta de vinos que son el opuesto del vino chileno. No diferentes: el opuesto. Y que así es como desearía que fueran las cosas por acá. Pero hay pocas esperanzas. Eso dice. O eso leo yo.
Podríamos decir que tiene doble faz. Que sí es Jekyll y Hyde. Que no es consecuente.
Pero los vinos de los que habla son de verdad tan buenos -aunque necesita una nueva cámara que les haga justicia-, que lo que tiendo a pensar es que está recorriendo el natural camino que lleva de vuelta. El camino que empiezas a recorrer una vez que te hartaste de los vinos todos iguales, sin identidad ni finura que la modernidad nos regaló. “Puedes empezar en cualquier parte, siempre terminarás en Borgoña”, se dice por ahí. No sé si en Borgoña necesariamente, para qué restringirse, pero sí en vinos finos, elegantes, amables con la comida y que evoquen la tierra que los vio nacer.
Y reparo en que la consecuencia existe sólo en la dimensión del fuero interno. Que no somos objetivos ni inmanentes frente al mundo externo, que cambiamos, nos contradecimos y desdecimos. “Sí, me contradigo: soy inmenso y contengo multitudes”, dice Whitman. La única torpeza reside en no cambiar.
Buen artículo de Tapia. Sólo que ojalá sonara menos saca-pica (no es su culpa), y pudiéramos disfrutar de vino de verdad en este país de vino industrial y homogéneo.
Felipe Méndez - agosto 20, 2009
Dos aclaraciones: 1) donde dice “ejercicio interesado” debería decir “ejercico interesante”. 2) Probé el Altair en la Vinoteca del aeropuerto, no he abierto botella sin ti, Mendez (ni va a pasar, porque no tengo). Saludos, Gerhard
Gerhard - agosto 20, 2009
Siguiendo con los ejemplos que comenzó Gerhard y los vinos premium o de alta gama o como quieran llamarlos, recuerdo un Montes M 2000 que probamos hace unos dos años atrás. Un vino híper caro, con recomendaciones de 10 a 15 años de guarda, ícono, con excelentes calificaciones en Wine Spectator, presente en los mejores restaurantes del mundo y todos esos títulos que suelen utilizar las viñas para publicitar sus vinos en los distintos medios de prensa y resulta que el vino estaba deshecho. Era como una mujer que había pasado por el quirófano y la cirugía plástica, pero vista después de quizás una o dos centenas encima de ese mismo cuerpo “adulterado”.
Ese Montes M 2000 estaba completamente descolocado. Había perdido toda dignidad. Nunca se me va a olvidar. Olía a ketchup y madera húmeda. Flojísimo en boca, falto de chispa. Nada de acidez y fruta cocida. De verdad era un esperpento. El trabajo de posicionamiento que hay tras esos vinos es mayúsculo, no así el cuidado que hay sobre ellos. Como he repetido algunas veces, los vinos de alta gama sólo sirven para impresionar, para gente que quiere presumir y que con el tiempo se diluyen sin dejar más que un mal recuerdo.
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - agosto 22, 2009
Estaba revisando la ficha técnica de Montes M 2000 en el sitio oficial de la viña, a propósito de esto que hablamos de los vinos premium. En donde dice recomendaciones de guarda, el dato es: sobre 10 años, o sea la recomendación es abrirlo a partir del año que viene, inicialmente. Nosotros lo probamos el 2007 y ya estaba enfermo, con rasgos de un vino en fase terminal. Y “ojo” me consta absolutamente que esa botella estuvo guardanda en correctas condiciones de temperatura y humedad, como para que no queden dudas.
Saludos
Coralo
Juan Ernesto Jaeger - agosto 23, 2009
Estimados,
Dos preguntitas de un aprendiz inexperto 1) en vuestra opinón cuales son los 3 vinos tintos chilenos que uno deberia probar por ser distintos, interesantes, de calidad.? 2) Saben que se hizo en el campo, vinificación y guarda para obtener ese resultado ?(no importa que no sepan todo, sino que den algunas luces ya es suficiente) , mil gracias
Andres Schwarzenberg - agosto 22, 2010