Las últimas semanas del primer decenio del nuevo siglo se nos ocurrió que a mediados del 2010 podríamos sentarnos a probar una buena cantidad de botellas que cumplieran 10 años, o sea, una Cata Bicentenario, una buena excusa para ver como habían evolucionado los mejores y más caros vinos chilenos. Con un par de excepciones, entraron todos en la mesa y en las copas, por supuesto. La condición era que fuesen vinos del segmento premium o súper premium de la cosecha 2000.
Y así fue. Clos Apalta, Montes M, Stella Aurea (ese año no se hizo Domus Aurea), El Principal, Cabo de Hornos, Le Dix, Viñedo Chadwick, Don Melchor, Viña Tarapacá, Gran Reserva, Etiqueta Negra, Manso de Velasco de Miguel Torres y Almaviva. En total 11 vinos, todos catados a ciegas y acompañados de un gran trozo de Punta Ganso de Wagyu, un buen dato para comprar carnes que pueden encontrar en www.gourmeat.cl
La más extendida de las conclusiones dice que este segmento es el de la peor relación precio-calidad. Se supone que estos “grandes” vinos chilenos tienen un buen potencial de guarda y así queda constatado en muchas de las fichas técnicas que hay en los sitios webs de las bodegas. Varios de ellos, actualmente, cuestan una pequeña fortuna, pero la verdad es que no han evolucionado bien, vinos apagados sin la complejidad que pudiera esperarse de cada una de esas botellas y de los terroirs seleccionados que gustan destacar.
Para quienes disfrutan las competencias y los rankings, acá les dejo los resultados de nuestra Cata Bicentenario: número uno indiscutido, Almaviva 2000, con lo que podemos decir que Alto Maipo no tiene competencia y siguen siendo cuna de los mejores Cabernet Sauvignon chilenos. Buen equilibrio entre mineralidad y fruta roja. Tenía algo de punta de lápiz de mina en nariz. Lo noté algo cansado, eso sí.
El segundo lugar fue para Miguel Torres, Manso de Velasco 2000. El Valle de Curicó ganando terreno. Algo áspero en boca. Uno de los pocos que creemos le falta algo de botella, aunque las notas licorosas digan lo contrario. Un vino con buena estructura. Tercer lugar para Viña Tarapacá, Gran Reserva, Eitqueta Negra 2000. La sorpresa de la noche. Habíamos probado antes otras añadas de este vino, pero estaban soprepasados por la madera, en cambio este vino tenía una nariz herbácea interesante con notas de tierra negra húmeda y eucaliptus (quizás en demasía). Muy fresco en boca y con marcado carácter Maipo.
Cuarto lugar para Don Melchor 2000. Tenemos sentimientos encontrados con Don Melchor, porque nos han gustado las añadas que lo identifican más con su terroir, como el 93/95 y 96, por ejemplo. Después de 1999/2000 Don Melchor dio un giro hacia los vinos más corpulentos, más maduros, estrategia que buscaba llamar la atención de Wine Spectator y sus puntajes. Este 2000 está lleno de especias dulces, como el clavo de olor y la canela. De final muy áspero. Poco agradable para beber.
El quinto lugar lo compartieron Viñedo Chadwick 2000 y Viña Los Vascos, Le Dix 2000. Le Dix es un “tablón” de madera. La fruta muy madura (ya con notas de bon bon al licor), el eucaliptus y la barrica se mezclan para dejar una boca absolutamente olvidable. Viñedo Chadwick comienza con una nota de candy de plátano en nariz y cerezas al licor. Tiene una buena estructura en la boca, pero nada más que sobresalga. Después de una media hora en la copa sigue igual. Se espera más de estas botellas que se empinan por sobre los $100 mil pesos.
Sexto lugar: Viña San Pedro, Cabo de Hornos 2000. Hemos probado mejores botellas de este vino. Está dulce y licoroso. Séptimo lugar: El Principal 2000. Huele a aceite quemado. Está mala esta nariz. Sobremadurez por todos lados. Octavo lugar compartido por Stella Aurea 2000 y Montes M 2000. El “M” es otro candy de plátano en la boca. Hay notas de vainilla y algo de pimientas. Sabe a madera, está dulce, muy, pero muy plano en boca. No tiene chispa.
En el último lugar quedó nuestro vino más famoso, Clos Apalta 2000, aquel que asesora el también famoso y controvertido flying winemaker, Michel Rolland. La nariz es muy plana. Destaca por sobre todas las cosas la barrica. Es como una mezcla de madera y ketchup. Está completamente desarmado. Es un vino que le pasó la cuenta el “sobremaquillaje”. Absolutamente olvidable.
Nos llevamos la peor impresión de todos estos vinos, los que supuestamente son el punto más alto, el potencial cualitativo de una viña. Uno pudiera pedir que le devolvieran el dinero. A mi ya no me convencen con este asunto de los vinos íconos, una categoría creada para anhelar estatus tanto del comprador, como del propio dueño, sin un sentido de origen honesto y verdadero.
Mucho del estilo de los vinos premium está empujado por las preferencias del mercado y los gustos de 2 ó 3 críticos que tienen seguidores por todo el mundo, como Robert Parker Jr. y la revista Wine Spectator. Es ahí donde encontramos contradicciones, donde por un lado se dice representar el terroir más profundo de donde proviene el vino y por otro un sometimiento a estos gustos que no hacen más que estandarizar olores y sabores. ¿Cuánto más podrá durarnos la tiranía de este sofocante círculo vicioso?


Viejas Tinajas, Cinsault 2011, Viña De Martino









36 comentarios en “Una Cata del Bicentenario para olvidar”
Estás seguro que eran todos del 2000?
Yo agregaría algunos apuntes:
1º Los vinos más ricos eran, en el mejor de los casos, fomes. Me refiero a Manso y a Almaviva, los únicos 2 que a mi parecer pasaron la prueba con nota azul.
2º Hubo bastante consenso general. Casi todos concordamos, en cata ciega, que M y Clos Apalta eran intomables (los tratas con cariño, lo sé, tu amarillismo te impide decir que eran un bodrio), y que Manso, Melchor y Almaviva eran, al menos, vino. Y que la cosa fue en general mala.
3º El punto en discordia fue el etiqueta negra de Tarapacá. Yo había tomado un par de veces este vino antes, con sorprendentes resultados. Lo recuerdo elegante y sabroso, con harta tipicidad de Maipo. Pero yo le encontré un ligero corcho a esta botella (aunque la percepción no fue unánime). Tal vez otra botella hubiera ganado la cata.
4º Recalcar que hay que ser bien huevón a estas alturas para gastar plata en estas etiquetas.
Felipe Méndez - mayo 10, 2010
Es cierto que uno ya no va con tastas expectativas a probar estos vinos. Sabemos, como bien dice Coralo, que a partir de 99 o 2000 hubo un gran giro en muchos vinos tradicionales, para elevarlos a la categoría de íconos o super premium. Pero lo que pasó en esta cata fue realmente lamentable. Uno se debería sentir engañado, digno de un reclamo al sernac, por publicidad engañosa. Estas grandes empresas nos venden una serie de ideas asociadas a sus vinos, pero de ahí a que el producto mismo sea grato hay una distancia abismal. Por ejemplo viñedos chadwick, uno de los ganadores de las famosas catas que sus dueños han hecho por el mundo, no es más que un bodrio. Para que decir de montes m y clos apalta, menos que nada, una nada desagradable. Lo rescatable para mi fue manso de velasco y el tarapacá etiqueta negra, que si bien no eran vinos extraordinarios, por lo menos su precio no es un robo, como en todos los demás casos.
Claudio Marín - mayo 10, 2010
Sólo para agregar un par de cosas:
Destacar lo malo de Clos Apalta, realmente un veneno. Yo no entiendo como hay gente que todavía lo compra y, lo peor, se lo toma. Malo, malo, pésimo.
Por la mayoría de los vinos yo no pagaría ni 2 lucas.
Y los mejorcitos de la noche, correctos pero fomes.
Eso sí, todos vinos sin alma.
Chino Wong - mayo 10, 2010
Junto con saludarlos les cuento que hace dos semanas visite clos apalta,y deguste su vino homonimo añada 2007.Realmente es muy malo,mejor estaba uno de la linea cuvee merlot 2004 que por lo menos es harto mas economico.
claudio - mayo 11, 2010
Esta Cata Bicentenario sirvió para confirmar una curva descendente y una sola fórmula solo son vinos con un origen que puede ser cualquier cosa con marcas de status.
Si bien manso y almaviva quedaron entre los 3 salvables de la noche, sus exponentes en añadas más recientes son más fomes aún, de exclusividad no tienen nada. A menos que aserruchen los últimos árboles que meó Luis XXX para hacer barricas y asi poder hacer buen vino de terroir.. Es lamentable, antes sin tanta -higiene y barrica recién quemada- se bebía con más placer.
Fome, la cata de Berlin fue solo otro evento de status.
Ricardo Chávez - mayo 11, 2010
Ayer en el Baco probamos un Thierry Allemand del 2004, un vino exquisito y complejo, con una nariz que se va abriendo lentamente y una boca fresca, con taninos ya definidos, bastante elegantes. Un vino de 75 euros por lo que se comentó, pero un vino que en definitiva juega en otra competencia. Nada que hacer estos hiper ultra super íconos chilenos, vinos caros y nada más.
Claudio Marín - mayo 11, 2010
Hola Juan Ernesto,
Tiempo si escribir por aqui.
La verdad que les mando un aplauso por el esfuerzo de reunir esas botellas y la carne para buscar una armonia “bicenteneria”. Lo lamentable es que se hayan conseguido una mezcla entre aserradero y cementerio.
Ahora queda lamerse las heridas y recordar que no volveran a tropezar con la misma piedra y el publicar la experiencia ayuda a que otras personas levantemos una ceja antes de caer en la trampa del marketing.
Saludos,
Gilberto Pagua - mayo 12, 2010
para no creerlo: Clos 2000 en el mdv está a $140 lucas..
Ricardo Chávez - mayo 12, 2010
Así es, se dejan sentadas las bases promocionales-marketeras y a cobrar. Por ahí me decía un enólogo que de todas maneras los vinos ícono son una porción insignificante de sus ventas, pero al ser productos-bandera (con los cuales buscan posicionarse) hay mayor exposición comunicacional. Nuevamente lamento decir que son una gran decepción. Que hay un gran trabajo detrás de ellos en términos mercadotecnia (no se si sea la palabra más correcta) no me cabe ninguna duda.
Para quienes gustan disfrutar de estos súperdotados en precio y estructura, les recomiendo beberlos en menos de cinco años, luego del año de la cosecha indicado en la etiqueta.
La ficha técnica del M 2000 en internet es una verdadera afirmación sin comprobación: dicen que hay que guardarlo por lo menos ¡¡20 años!!
Saludos
JE Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - mayo 12, 2010
Jajajajajajaja… No puede ser el nivel de cara de palo de estos tipos (o vino de palo, que es más ad hoc). Cuando van a asumir que la edad de un vino chileno de este tipo no se puede determinar a priori. Cuando van a entender o, mejor dicho, dejar de hacer creer a aquellos que no entienden, que un vino no se hace a partir de marcas o marketing. Si ellos publicitan que su vino puede ser bebido hasta 20 años luego de la cosecha, entonces insisto que se les debería acusar de publicidad engañosa. Probamos un Montes M de sólo 10 años y ya no era nada, por lo menos nada grato (si es que alguna ves lo fue).
Saludos.
Claudio M.
Claudio Marín - mayo 12, 2010
Si, pero un simple Montes Alpha de 1991 estaba delicioso en 2009 (¿o 2008?)….
Lo que me sorprendió de estos Premium del 2000 es que la mayoría no eran caricaturas de vanilla y toneladas de fruta sobremadura. Más bien tenían intenciones de ser elegantes y varios lo lograron relativamente bien, teníen buena estructura, suficiente acidez …. pero eran re fomés. Los únicos vinos medianamente atractivos (aunque sin locura) los ya mencionados Don Melchor, Almaviva y Manso de Velasco, y (voto minoritario) Stella Aurea en estilo más liviano, con menos estructura y para terminarlo luego, pero arómaticamente bien tipico del Maipo con menthol, cassis y algo de brett.
Saludos, Gerhard
Gerhard - mayo 12, 2010
Yo creo que el pecado de estos vinos es bastante mayor que ser fomes. No recuerdo, salvo en el Tarapacá, ninguna “suficiente acidez”, ninguna “buena estructura” (malamente un vino va a tener estructura sin acidez), y sí atisbos de elegancia hubo en Almaviva y Manso. Lo demás, un fiasco rayano en la estafa.
Felipe Méndez - mayo 13, 2010
Gilberto:
¡Qué bueno que vuelvas por estas páginas virtuales! El mérito es para quienes tuvieron la paciencia de guardar estas botellas para ver y sentir su evolución. Para mi ese es el gran ejercicio y poder desmitificar el carácter de exclusividad con que les gusta ser reconocidos en los circuitos sociales. Nada más gráfico como dices tu de aquella mezcla entre carpintería y cementerio que los deja KO. Este no es un problema sólo de estos supuestos súper premium chilenos, porque en Burdeos a varios también se les perdió la brújula.
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - mayo 14, 2010
Gerhard, siempre encuentras brett en Aurea? mmm o en todo maipo??
Los felicito por la paciencia para esperar tanto. Definitivamente a la gran mayoria de los vinos chilensis les falta acidez, sin acidez, no somos nada. Arriba el animo que por el sur viene la cosa.
Mis disculpa por no extenderme mas, pero esta vendimia va siendo mas larga de lo esperado, hoy cosechamos cabernet sauvignon rezagado del valle del biobio
enologico - mayo 14, 2010
Hola Enólogico, bienvenido de vuelta. No, no recuerdo Brett en Stella. El 1998, que más he tomado hace algún tiempo atrás, para mi percepción no tenía nada de Brett. La verdad es que no pondría mis manos al fuego, era el 11va de 12 deliciosos y cansadores vinos… Y no, para mi Brett no es igual a Maipo, incluso la semana pasada no encontré establo en un vino donde definitivamente lo esperaba, un Tarapacá CS Gran Reserva 1988 – muy fresco arómaticamente, en buenas condiciones, lástima que el final de madera vieja no fue muy grato. (Es un regalo de cumpleños de Coralo de hace algunos años, pensé que estaba un poco joven…)
También querría agradecer públicamente al Chino por hacer posible esta cata, si bien no fue de las catas más ricas de los últimos tiempos sí fue bien pedagógica (y milenaria…)
Saludos, Gerhard
Gerhard - mayo 14, 2010
Parece que si hubiera estado Kai en la cata, habría sido el ganador. Que lamentable que no exista cosecha 2000. Jejejeje.
Saludos
Claudio Marín - mayo 14, 2010
Enológico:
Re-bienvenido a Vinos y Copas, por decirlo de alguna manera. Ya he escuchado de algunos enólogos que por el sur va la cosa. Pedro Parra dijo en estas mismas páginas que el tiempo le dará la razón y que de aquí a unos 10/15 años Chile estará aprovechando sus climas más fríos/frescos para hacer vinos más equilibrados, en todo sentido de la palabra. Y ahora que hablas del término de la vendimia, ¿qué puedes contarnos, así, resumidamente de esta cosecha 2010? Si mi memoria no me falla, el verano del 2009 se alargó bastante. Tardó en que entrara el otoño. Tuvimos un invierno normal y una primavera larga. ¿Que podemos esperar de tu zona? ¿Cuál es tu impresión general?
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - mayo 15, 2010
Me gustan mucho leer sobre estos temas por que soy apasionada en la compra de vinos y me impresiona el estilo con que abordan esta informacion
vinos - mayo 15, 2010
Lástima que no venga firmado este comentario con algún nombre, para agradecerlo sin tanto anonimato. Y esa pasión por los vinos, ¿qué te lleva a comprar? ¿cuáles son tus compras habituales? A ver si aparece por estas líneas un lugar que no se conozca.
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - mayo 16, 2010
Coralo: eres es único bloguero que le meten spam y cree que son comentarios. Mejor vaya cortándolos, socio.
Felipe Méndez - mayo 16, 2010
Hola Juan Ernesto,
La cosa biene relativamente normal, pero con un poco de acidez mas alta de lo habitual, azucares habituales para el valle, 12,5 a 14 GAP. Hizo bastante frio despues del terremoto y muchas uvas tardias como carmenere no alcanzaron a madurar totalmente y luego de una suave deshidratacion terminaron sieno apuradas por varias heladas sucesivas. Definitivamente el carmenere no es de aqui, con todo igue siendo insipido y alcoholico, ademas de vegetal y leguminoso.
Otro planeta es el comportamiento de los cabernet o Malbec. Este ultimo en una de las bodegas que veo llego con una acidez total de miedo (7,5 sulfurica, habitual en otros cepajes s 4 o 4,5) ademas de buena madurez fenolica y excelente azucar con un color monstruoso (mi espectrofotometro marca “fuera de rango”)
Ya estamos en plena FML luchando con el frio. Aun nos queda prensados para esta semana y finalmente ordenar todo y salir de vacaciones, ja ja ja.
Asi va la cosa, mas bien normal, con algunas excepciones notables.
SAludos
enologico - mayo 18, 2010
Enológico:
¿Cuáles serían esas excepciones notables? Sé que lo del 2010 no lo tendremos en un buen tiempo más. Me interesaría probar algo más adelante de todas maneras. ¿Se etiqueta el vino que haces o lo vendes todo a terceros? Danos algunas alternativas de compras que no tengamos por acá. De repente uno de esos cabernet o malbec de cosechas anteriores, no 2009, claro, sabemos de la brutalidad del calor del año pasado.
Saludos
Juan Ernesto
Juan Ernesto Jaeger - mayo 18, 2010
Revisando un artículo que me encontré en el cyberespacio, donde el filósofo Martín Hopenhaym expone un ensayo sobre Santiago, me hace mucho sentido una frase donde se refiere a los bienes de lujo, que, creo yo, sería bueno tenerla en cuenta, a propósito de este segmento de vinos ultrapremium.
“Las modas y los objetos privilegiados de consumo son otra metáfora. Fundan una mezcla de obsolescencia acelerada y combinación irrestricta. El mercado asegura facilidad de identificación simbólica con sus productos; pero este apego es tan fugaz que se requiere mucho dinero para saltar de una satisfacción simbólica a otra”
Las viñas entonces buscan establecer un vínculo con el consumidor, incluso buscan a ese consumidor con pinzas, que debe reunir ciertas características socio-económicas. Así la marca deja la sensación en el consumidor-cliente que pertenece a un círculo de privilegiados y la bodega consigue un posicionamiento que la valoriza y rentabiliza como empresa. Mucha publicidad, mucho marketing, mucho ruido, mucho trabajo comunicacional.
Saludos
Juan Ernesto
Juan Ernesto Jaeger - mayo 22, 2010
Vanity wines, Alta expresión, vinos de pasarela, Icono…
Estos productos son muchas cosas, pero no son vino.
Felipe Méndez - mayo 23, 2010
Juan Ernesto,
Hace haaaaarto tiempo que quero enviarles algunos vinos, pero la verdad es que les tengo un poco de miedo, ja ja, no, no es para tanto, pero la verdad ha sido de dejado. Les voy a enviar algo de 2006, 2007, 2008 y si no tienen problema con los vinos nuevos, algo de 2010. Hay de todo en la viña del señor, trabajo con 5 productores diferentes, algunos embotellan, otros etiquetan para terceros.
Lo juro, apenas pueda les envio algo para degustar. Aun me queda entrar un Late harvest esta tarde y prensar Carmenere mañana !!
Salud!os
Enologico - mayo 24, 2010
Senores:
Que grato leerlos nuevamente, hace algun tiempo que no habia visto del grupo Taliban que paso de planeta vino a vinos y copas, un abrazo a todos.
Ya hace mucho tiempo que veo comentarios que no se saca nada de estos vinos “ultra pos ultra premium” y saben hace un par de meses me paso algo “parecido” con un grupo de amigos aca en Guayaquil – Ecuador, un amigo viajaba a Australia y decidio abrir sus “joyas” por celebracion, desfilaron Montes M 2003, Folly 2003, Chateau Musar 2000, Tignanello 2000, Weinert Cabernet Sauvignon 1999, Marques de Riscal Reserva 2000 y otro que ya no lo recuerdo, para ponerla mas facil, los peores o intomables, con todo el respeto que se merecen mis buenos amigos de Chile, Montes M y Folly , una herejia al vino natural y al vino – vino, de verdad que eran muy malos y eran los mas caros de los que tomamos, una delicia Weinert Cabernet Sauvignon 1999 y Chateau Musar, El Tignanello y el Riscal siendo europeos eran diferentes pero estuvieron a la altura, en fin lo que les queria decir es que siempre me he pegado chascos con los “premium” chilenos, mas no con otros chilenos de “menor” categoria, todavia guardo un Stella 2000 y un Domus 1998, como estara ese Domus 1998?, ahora les pregunto, es asi siempre o es que tambien esa cosecha 2000 no ayudo en mucho? Don Melchor se que ya no es lo mismo de antes, lo ultimo bueno que probe de Melchor fue un 95, el 99 y 2000 que tambien los he probado ya son mas golositos y no me agradaron mucho.
Fue un placer dirigirme a ustedes con mucho respeto y admiracion.
Saludos cordiales
Sebastian
Sebastian - junio 2, 2010
Tiempo sin saber de Ud., señor.
Un agrado volcer a leerlo.
Y ese Musar, hombre, un infanticidio!!
Felipe Méndez - junio 2, 2010
Sebastián:
Bienvenido nuevamente al mundo del vino, un poco más aterrizado, digo yo. Concuerdo con Felipe que ese Chateau Musar fue un infanticidio, pero quizás pensándolo bien, puede que no sea tan así. Musar muestra distintos estados de evolución que lo hacen igual de interesante abrirlo en 5, 10 o 15 años. No he bebido tanto como quisiera, pero si he leído de quienes lo han probado en muchas oportunidades.
Es increíble como muchos de los llamados “grandes” vinos chilenos son un desastre con el paso de los años y esto no es teoría, es una realidad comprobada por ti, por nosotros. Hay mucho de marketing detrás de ellos. Hay poco información con el paso de los años. Podría haber un SERNAC del vino. La próxima botella mala que abra de uno de esos vinos, la voy a ir a reclamar al SERNAC por publicidad engañosa.
Con respecto a ese Domus 98 yo lo abriría y lo decantaría un buen rato. A mi hay una característica de estos vinos que me cansa y es una pesada y marcada nota a eucaliptus, muy típica y característica de Maipo Alto, pero que con el tiempo se aploma y domina gran parte del vino. Es una apreciación muy personal, pero creo que podrías someter al análisis cuando descorches el 98 o el Stella 2000. Esperamos que siga comentando en este rincón virtual. Salud!
Saludos
Juan Ernesto Jaeger
Juan Ernesto Jaeger - junio 2, 2010
Gracias amigos por la respuesta inmediata, la verdad que los he seguido por anos y bueno ahora he retomado muchas cosas personales, pues el vino mas que una asignatura o un “producto” es una filosofia de vida a mi entender.
Felipe y Ernesto sabia que algo iban a comentar del Musar, pues les he de decir que a mi parecer no fue tan infanticidio, cuando lo tome estaba muy estructurado, delicioso, se que tenia lomo como para aguantar un par de anos, pero cuando lo bebi se mostro abierto con mucha nota alta de fruta roja, cueros viejos, hasta cierta nota “fecal” agradable (la verdad es un poco complicado explicar eso), en taninos, pulido pero con un armazon para dar todavia mucha guerra, a la verdad puede ser que en unos 5 anos mas quiza se pudo disfrutar mejor, pero en el momento que se lo descorcho estuvo presto para dar satisfacciones.
Pero mi amigo se pego un chasco pues se gasto $200 maravillosos dolares en comprar los maravillosos Montes M y Folly, que la verdad no se que tienen de vino, fue un poco complicado para nosotros comentar de esos vinos pues junto a nosotros en la degustacion estuvo otro amigo que es representante de la compania Importadora que los trae para Ecuador !!!, medio heavy el caso, jeje, pero en todo caso en vino las cosas deben ser claras y expresar lo que uno siente, es como la musica, se siente y muchas veces no se explica ni comprende.
A diferencia de este fin de semana que me despache un Raul lopez de Heredia Vina Tondonia Reserva 1994, y regrese por mis fueros al vino delicioso.
Un abrazo amigos y felicidades por dar notas altas y de rigor al comentario del buen vino y el buen vivir.
Sebastian - junio 3, 2010
les comento que acaba de subir Viñedo Chadwick a $160.000 la unidad… saludos
cocoperalta - junio 7, 2010
como ganan plata estos weo….
claudio - junio 7, 2010
Alguna vez conversé con una persona de Montes sobre los precios de los vinos “íconos”, y su argumentación fue una entelequia completa, sin sustento en términos de calidad (vaya el detalle de que lo que dejan de stock en Chile es mínimo).
Hay un comentario que relaciona este tema con los bienes de lujo, y creo que ese es “el tema”: los vinos íconos no tienen nada que ver con calidad, cosa que digo sin ser experto pero sí consumidor. Los vinos íconos son objetos simbólicos, como muchos otros, pensados como señales de poder adquisitivo (y ojo que no digo status).
Muchas veces no comparto lo que acá se escribe, pero este post y sus comentarios bien valen la pena de leerse completo: creo que ya lograron abrir los ojos de muchos consumidores, y eso se agradece.
Felicitaciones por la cata, y compartir esa valiosa información.
(voy a linkear esta nota en mi blog y facebook)
Ignacio Correa - julio 28, 2010
Ignacio:
Parece que alguna vez nos contactamos via email o en una presentación de MediaLabs. ¿En la Universidad Diego Portales? Nadie niega el sentido comercial de una bodeda o viña, pero la brutalidad de plata que cobran por una botella supuestamente “ícono” no tiene ningún sentido, salvo para ellos. Lo peor de todo es que transforman a estos vinos en figuras de la escena enológica sin ningún respaldo, salvo el de una botella que pesa más de un kilo, una etiqueta diseñada por no se que ilustrador famoso y toda una historia familiar o lo que sea y al final nadie se “toma” eso. Hay un defícit enorme en ese sentido. Hay mucha preocupación por vender, por hacerse un nombre y poco por profundizar el sentido de hacer un vino de origen. ¿Estarán tantos tan mal asesorados? ¿Qué leen? ¿Qué beben? Buena pregunta, ¿qué beben?
Saludos
Juan Ernesto
Juan Ernesto Jaeger - julio 29, 2010
Me consta que varios de los ejecutivos de estas viñas plenas de iconos beban agua o diet coke en el almuerzo, les importa un bledo el vino en si mismo y lo importante son los balances y bonificaciones por ventas, que tan peligroso es eso? Bueno, al lado norte del continente ejecutivos asi casi destruyeron una industria financiera completa y de paso una economia global. Si alguien no les dice uqe economicamente no es sustentable para la industria vender vinos “Chanta” como articulo de lujo, la gallina de los huevos de oro puede hacerse cazuela. Los ejecutivos buscaran otra pega, vendiendo berries, manzanas, alcachofas, que se yo, petroleo., es lo mismo.
Siempre dijimos que la “autoregulacion” era la base de nuestra evolucion como industria. Creo que falta algo. Ferrari cobra lo que cobra porque los autos son buenos, brutalmente buenos, eso es un icono
Enologico - julio 29, 2010
Juan Ernesto,
Si a = B y C = A, ergo C=A? Osea que en los “olvidables” de esta categoria iconos entran los vinos que te envie?
Carajo!! los vendemos muy baratos !!!
Enologico - julio 29, 2010
Enológico:
Correcta tu ecuación. Pero trata de hacer V o F o Ñ y capaz que llames la atención por tu origen. Ojo que muchas veces cuando tratas de hacer algo distinto, lo haces peor.
Saludos
Juan Ernesto
Juan Ernesto Jaeger - julio 29, 2010